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GRANADA 16 Mar. (EUROPA PRESS) -
El Patronato de la Alhambra de Granada ha adjudicado por 340.000 euros las obras de consolidación de la Casa de la Huerta Colorá en el Generalife. Es un inmueble declarado Bien de Interés Cultural (BIC) en el que antaño se alojaba la familia de hortelanos que cultivaban estos espacios, pero en la actualidad tiene un alto grado de deterioro.
El objetivo es solventar los daños que sufre la casa por efecto de la humedad y dar solución a los fallos estructurales que existen para ponerlo en uso en una segunda fase, según se desprende del pliego de prescripciones técnicas del contrato, consultado por Europa Press.
Huerta Colorá, o Colorada, se designa al espacio agrícola más al norte de todas las huertas del Generalife, estando por debajo del palacio que da nombre a la zona que, aún formando parte de la Alhambra, queda fuera de sus murallas.
La vivienda tiene una superficie de 220 metros cuadrados y estaba destinada a alojar a la familia de hortelanos que cultivaban como arrendatarios la Huerta Colorá del Generalife. Ha estado en uso como vivienda hasta principios del año 2000, momento en el que fue rescindido el contrato de arrendamiento. Permanece cerrada y sin uso desde entonces.
En 2014 se ejecutaron unas obras de consolidación puntual a fin de paliar los problemas de humedad que presentaba. De forma generalizada, el edificio presenta un grado de deterioro alto, habiendo sido necesario el apuntalamiento de varios forjados con vigas afectadas por pudrición en sus cabezas.
El objeto de estas obras, con un plazo de ejecución de ocho meses, es la consolidación y rehabilitación del volumen edificado respetando su valor histórico. Se intervendrá en forjados, cubiertas, paramentos y carpinterías exteriores. Los trabajos se han adjudicado a la empresa Bados Navarro, según consta en el acta de adjudicación.
Este proyecto se entiende como una primera fase para la recuperación de la edificación, que vendrá seguida de una segunda fase posterior en la que se adecuará para un uso específico, una vez consolidado el inmueble.
Se busca así abordar los daños que sufre la casa por efecto de la humedad y dar solución a los fallos estructurales en forjados y muros para devolver al edificio un aspecto exterior acorde a sus valores patrimoniales.