Archivo - Naranjas y mandarinas en un cesto. - EUROPA PRESS - Archivo
CÓRDOBA 26 Mar. (EUROPA PRESS) -
La organización agraria Asaja Córdoba ha señalado este jueves que la campaña de recogida de la naranja en la provincia "encara su recta final, con aproximadamente el 60% del fruto ya recolectado, en un contexto marcado por la reducción de producción y una evolución desigual del mercado", apuntando las previsiones a "una caída mayor al 30% respecto a campañas anteriores".
De hecho, según ha informado la patronal agraria en una nota, esa es la reducción de producción "que se estimaba en un principio, por lo que esa disminución se verá aumentada ahora, como consecuencia directa de los episodios de lluvias intensas y las posteriores inundaciones que han afectado a numerosas explotaciones citrícolas".
Sin embargo, la presidenta de la sectorial de cítricos de Asaja Córdoba, María Ángeles Herrero, ha subrayado que "la fruta que tenemos actualmente es de gran calidad, con un calibre alto".
En cuanto a los precios, los datos de la última sesión de la Lonja Agropecuaria de Córdoba reflejan "un mercado con escasa actividad, aunque con algunos signos de mejora en determinadas categorías". En concreto, "se ha registrado una ligera subida en la parte alta de las horquillas de precios de las variedades del grupo Navel Powell, Barfield y Chislett en calidad primera, situándose entre 0,43 y 0,46 euros el kilo".
Además, "la naranja Valencia Delta mantiene cotizaciones estables en torno a 0,45 y 0,46 euros el kilo, aunque con pocas operaciones", mientras que "en el segmento industrial, los precios se sitúan en 0,30 euros el kilo". Mientras que algunas variedades, "como Lane Late o la mandarina híbrida Tango, han dejado de cotizar debido a la falta de fruta disponible".
Desde Asaja Córdoba, se valora positivamente la calidad del fruto en esta fase final de la campaña, en la que "los calibres altos están siendo determinantes en la parte superior de las cotizaciones". No obstante, ha insistido en "la necesidad de reforzar el apoyo al sector ante campañas cada vez más condicionadas por la climatología y la volatilidad del mercado, con el objetivo de garantizar la rentabilidad de las explotaciones citrícolas de la provincia".