El Banco de España resalta la elevada capilaridad de servicios presenciales en Andalucía pese al cierre de oficinas y cajeros. - BANCO DE ESPAÑA
SEVILLA 26 May. (EUROPA PRESS) -
La subgobernadora del Banco de España, Soledad Núñez, ha resaltado la elevada capilaridad de servicios bancarios presenciales en Andalucía pese al cierre de oficinas y cajeros. La evolución en la región presenta algunos matices como el ajuste de la red (-5,5%) que ha venido acompañado de un aumento de los municipios sin acceso a servicios presenciales hasta alcanzar las 38 localidades. Aun así, a cierre de 2024, la comunidad ha mantenido una elevada capilaridad de acceso: sólo el 0,14% de la población andaluza y el 4,8% de los municipios carecen de cajeros, oficinas, ofibuses, agentes o servicios a través de Correos.
Según ha informado el Banco de España en una nota, así lo ha indicado la subgobernadora en la presentación del Informe de Inclusión Financiera 2025 este martes en Valladolid. Un informe que analiza la evolución de la accesibilidad a los servicios bancarios y al efectivo e incorpora, por primera vez, un estudio específico sobre la inclusión financiera de la población inmigrante. Andalucía es, además, la región con mayor número de puntos de acceso, con 11.296 en total.
De este modo, la última edición del informe elaborado por el Banco de España ha mostrado una mejora del acceso presencial a los servicios bancarios en el conjunto de España entre 2021 y 2024, pese a que ha continuado el cierre de oficinas y cajeros automáticos. Por su parte, se ha detectado un elevado riesgo de exclusión entre los inmigrantes en situación irregular, debido a las dificultades para acceder a cuentas de pago básicas y a la menor educación financiera.
Igualmente, la accesibilidad presencial "sigue siendo clave para la inclusión financiera, especialmente para colectivos vulnerables, como las personas mayores o con brecha digital, y para mitigar el aislamiento en zonas rurales, donde el efectivo sigue teniendo un papel central".
No obstante, en toda España casi el 80% de las personas de más de 64 años y en torno al 72% de los que viven en poblaciones con menos de 5.000 habitantes usan el efectivo como "principal medio de pago".