Publicado 08/09/2020 10:05:47 +02:00CET

COAG alerta de que la falta de lluvias bajará las previsiones de cosecha de aceituna en la provincia de Jaén

Olivar
Olivar - COAG JAÉN - Archivo

JAÉN, 8 Sep. (EUROPA PRESS) -

La ausencia de precipitaciones en los últimos meses en la provincia de Jaén, donde prácticamente no ha llovido nada desde el mes de mayo, está afectando a olivar de la provincia, especialmente al de secano, haciendo que no almacene los hidratos de carbono necesarios que luego se transforman en la materia grasa, lo que, según COAG, finalmente provocaría una cosecha peor a la esperada.

La organización agraria ha apuntado en un comunicado que la situación del olivar era buena y todo hacía vaticinar que podría haber una cosecha media, sin embargo la falta de lluvia en los últimos cuatro meses, cuando el olivo necesita más agua para su maduración y la formación del rendimiento graso, está haciendo que el árbol sufra estrés hídrico.

Según los técnicos de COAG Jaén, los olivos de secano de la provincia tienen mucha aceituna y de buen tamaño, pero debido a la falta de agua el árbol se encuentra parado y cada día que pase sin lluvias hace bajar el rendimiento del fruto y por tanto la productividad del mismo.

Además esto afecta al recomendado adelanto de la cosecha, para evitar rebrotes de casos de la covid-19, y obtener aceites de mayor calidad, ya que el fruto no estará en condiciones para su recolección, por estar arrugado y no maduro.

Ha añadido COAG que el olivar de riego también se está comenzando a ver afectado, el agua solo está sirviendo para mantener el olivar, y las dotaciones de agua están casi agotadas.

Además, ha incidido la organización agraria que si continúa sin precipitaciones durante este mes de septiembre, a la falta de rendimiento, se unirá la caída del fruto y si se prolonga al mes de octubre, la sequía afectaría al árbol.

En el mes de agosto, según el Sistema Automático de Información Hidrológica del Guadalquivir (SAIH), la precipitación media en los embalses de la demarcación hidrográfica ha sido cinco mm, valor ligeramente inferior a los siete mm correspondientes a la media histórica del mismo mes de los 25 años anteriores. La precipitación máxima registrada en este período se ha localizado en el embalse de Siles (21,8 mm), mientras que en otros lugares como en la zona del Quiebrajano, no se ha registrado lluvia.

Prácticamente no llueve desde el mes de mayo. En el mes de abril se acumularon 89 mm, un 46 por ciento por encima de la media histórica, en el mes de mayo se acumularon 48 mm, un siete por encima de la media, pero el mes de junio ya fue bastante seco, donde la lluvia acumulada fue de cinco mm, un 58 por ciento inferior a la media de los últimos 25 años durante el mismo mes (12 mm). Una situación que no ha variado desde entonces.

En lo que respecta a la precipitación media anual, el valor acumulado desde el inicio del año hidrológico (1 de octubre) hasta el 31 de agosto es 526 mm, lo que se traduce en un déficit de precipitación del siete por ciento con respecto al valor medio de los 25 años anteriores (564 mm).

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