Archivo - Edificio judicial de Caleta, en Granada capital - EUROPA PRESS - Archivo
GRANADA 14 Abr. (EUROPA PRESS) -
El Juzgado de Granada que investiga el llamado 'caso Viogén' ha tomado este martes declaración en calidad de perjudicadas a la mujer y a las dos hijas del subinspector de la Policía Local de Granada denunciado en esta causa junto a varios agentes del cuerpo.
El juzgado investiga la presunta comisión de un delito de revelación y descubrimiento de secretos tras presuntos accesos irregulares por parte de varios agentes en el sistema de seguimiento de víctimas de violencia machista (Sistema Viogén) para supuestamente obtener datos personales de la expareja de este subinspector, que ha sido condenado recientemente por malos tratos.
Las declaraciones han sido bastante largas y se han desarrollado a lo largo de la mañana en la Sección de Instrucción de la plaza número 4 del Tribunal de Instancia en presencia de las acusaciones y de los diferentes letrados de la defensa, según han informado a Europa Press fuentes judiciales.
El pasado diciembre declaró como investigado el anterior superintendente de la Policía Local de Granada, José Manuel Jiménez Avilés, quien negó accesos irregulares al sistema Viogén.
En concreto matizó que estas entradas se realizaron en el contexto de la apertura del expediente que el Ayuntamiento promovió sobre el citado subinspector en el marco de la investigación por maltrato contra él.
La declaración de la víctima y sus hijas como perjudicadas cierra una primera tanda de declaraciones en este caso en el que hasta el momento habría ocho investigados.
En relación al subinspector y expareja de la denunciante, la Audiencia de Granada le rebajó hace unos días de 32 a 29 meses de prisión la condena impuesta por malos tratos habituales hacia ella y menoscabo psíquico.
La Audiencia aceptó el relato de hechos plasmados en la primera sentencia, en la que se señalaba que en 2017 la relación de la víctima con el acusado "se deterioró gravemente, incrementándose las conductas de control, celos y menosprecio hacia su persona", con "insultos y expresiones vejatorias" con el ánimo de "humillarla y menoscabar su autoestima, reprochándole su apariencia, su trabajo y sus logros profesionales".
Asimismo, efectuó amenazas verbales" como "soy capaz de matar" y "actos de intimidación, manipulación y violencia material dirigidos a mantener un control psicológico sobre la denunciante".
También "mostraba comportamientos agresivos" y "mantenía una actitud despectiva y hostil también hacia sus hijas no colaborando en la realización de faenas del hogar o familiares", con "daño psíquico" para la víctima.
Este mismo agente fue absuelto a mediados de marzo en la causa que se abrió contra él por presuntamente romper la orden de alejamiento respecto a su exmujer al no quedar acreditado que manipulara o fracturara la pulsera telemática antimaltrato que le fue colocada, tal y como ella denunció.