Archivo - Aula con alumnos del CEIP Juan Ramón Jiménez. - María José López - Europa Press - Archivo
SEVILLA 15 May. (EUROPA PRESS) -
CECE-Andalucía, la patronal de la enseñanza privada en la comunidad, ha manifestado este viernes su "profunda preocupación ante la aplicación uniforme y lineal" de la bajada de ratios en las aulas (un máximo de 22 a partir del próximo curso), una medida que, según sus palabras, "lejos de responder a las necesidades reales del sistema educativo, se comprueba ya que está generando efectos indeseados en la escolarización del alumnado".
La reducción de ratios, "planteada sin una planificación diferenciada por zonas o contextos", está provocando, a juicio de CECE en una nota de prensa, "una tensión artificial" en aquellos territorios con alta demanda de plazas escolares, donde las familias ven "limitada su capacidad" de acceder al centro educativo de su elección. Este enfoque "homogéneo" no tiene en cuenta la realidad demográfica ni la diversidad territorial de Andalucía, lo que deriva en "una gestión ineficiente de los recursos disponibles".
Especialmente "preocupante" para CECE Andalucía es el hecho de que, como consecuencia de esta aplicación "indiscriminada", se esté produciendo una redistribución de alumnos hacia centros con plazas vacantes --incluso públicos-- "sin atender a las preferencias legítimas de las familias expresadas en los procesos de admisión". De este modo, "se vacía de contenido uno de los pilares fundamentales del sistema educativo: el derecho a elegir centro".
Lejos de mejorar la calidad educativa, "esta medida puede generar desequilibrios en el sistema, con centros sobredemandados que ven limitado su crecimiento y otros con menor demanda que reciben alumnado no por elección, sino por imposición administrativa, lo que puede afectar tanto a la cohesión educativa como a la satisfacción de las familias".
Consideramos que una política de reducción de ratios debe abordarse desde una planificación "estratégica, flexible y basada en datos"; que tenga en cuenta factores como la natalidad, la demanda real, la red de centros existentes y el equilibrio del sistema. Aplicar una medida de forma uniforme en un territorio tan diverso como Andalucía "no sólo resulta ineficaz, sino que puede generar efectos contrarios a los perseguidos".
Por ello, la entidad ha instado a la Administración educativa a "revisar el modelo de aplicación de la bajada de ratios", introduciendo criterios de flexibilidad y "ajustando" la medida a las necesidades reales de cada zona, garantizando en todo caso el respeto a la libertad de elección de las familias y el equilibrio entre redes educativas.