Campos de mango - EUROPA PRESS
SEVILLA 21 Mar. (EUROPA PRESS) -
El cultivo subtropical ecológico español, sobre todo impulsado por la demanda de aguacate y mango, suponen ya casi un tercio --10.341 hectáreas certificadas-- de la superficie total de estos cultivos en España. De hecho, en los último 15 años se ha multiplicado por siete las explotaciones agrarias orgánicas, hasta el punto de que España es la primera potencia de la Unión Europea.
Según se ha indicado a Europa Press desde CAAE --entidad de certificación ecológica de España--, con Andalucía a la cabeza, pero con una creciente expansión en Comunidad Valenciana y Canarias, las explotaciones ecológicas de frutas tropicales se han disparado en los últimos tres lustros, creciendo a un ritmo sostenido del 15 por ciento anual y ocupando un área de cultivo casi 30 veces superior a la que existía en el año 2001, cuando a penas se contaban con 375 hectáreas.
De ser un alimento inédito en las cocinas españolas, las frutas tropicales han pasado a formar parte de las cartas de la mayoría de los restaurantes y cafeterías de cualquier ciudad europea. El aguacate y el mango español se han convertido en básicos de la cesta verde de los consumidores europeos y este aumento en la demanda ha impactado de lleno en el agro nacional que, de "ser la huerta de Europa ha pasado a convertirse en el trópico del continente".
La revolución de este subsector en el último cuarto de siglo se refleja en el total de hectáreas cultivadas, pero muy especialmente en el número de explotaciones con certifcación ecológica, que ya suponen casi la tercera parte del total del área en explotación.
Es la radiografía de un sector que en la campaña 2025/26 superará las 35.000 hectáreas, según datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación de España (MAPA), consolidados a través de la Encuesta de Superficies y Rendimientos de Cultivos.
Estos números, avalados por CAAE, concretan que el campo ecológico subtropical suma ya más de 10.400 hectáreas en España --en datos de 2024--; una proyección que se irá muy por encima de las 12.000 en el año que acaba de arrancar, según las estimaciones del propio CAAE.
Tras una década como responsable de subtropicales en CAAE, Alejandro Hevilla, ha explicado a Europa Press algunas de las claves que han permitido que la superficie certificada de aguacates, mangos o chirimoyas haya experimentado un crecimiento de casi el 600 por ciento desde 2010, y hoy por hoy cuente con una proyección de crecimiento que podría llevar a España al horizontes de las 24.000 hectáreas de aguacate y mango orgánico en 2030.
"Las demandas de los productores para certificar sus fincas como ecológicas se multiplican. El volumen de trabajo es muy significativo y es lógico porque se trata de una palanca de la que tira fundamentalmente el consumidor, que cada vez está más concienciado y comprometido con hábitos de vida saludable, pero también con el respeto al ecosistema", ha indicado Hevilla.
La demanda de fruta tropical crece en general, pero muy especialmente de la fruta ecológica, que añade un plus en términos de salud, dado que "lleva implícita la garantía de que no se ha tratado con ningún tipo de producto de síntesis química", pero es que además este perfil de comprador sabe que se trata de fincas en las que se siguen protocolos respetuosos con el medio ambiente. La diferencia es notable ya que en estas explotaciones "la biodiversidad, el uso responsable del agua o la riqueza de los suelos marcan la diferencia".
Para el director gerente de CAAE, Juan Manuel Sánchez, además del interés por la producción orgánica, las cadenas de supermercados y distribuidoras, especialmente en Europa, han puesto el foco en el uso responsable del agua y del suelo de los cultivos y en las condiciones sociales justas de los trabajadores, "garantizando los productos a los consumidores con certificaciones que aseguran estos aspectos como la Norma de Agua Legal, Eficiente y Sostenible CAAE, o las Normas Sociales Ecovalia".
Iñaki Hormaza, referente científico internacional en tropicales y responsable del Departamento de Fruticultura Subtropical en el Instituto de Hortofruticultura Subtropical y Mediterránea La Mayora, defiende a través de CAAE que "el futuro del aguacate y del mango de la península pasa por el cultivo orgánico". Y es que, según Hormaza, "hay nicho de mercado y margen de crecimiento", más aún si tenemos en cuenta que el 90 por ciento del aguacate o mango que se consume en la Unión Europea llega de fuera de España y esto teniendo en cuenta que España es el primer productor de Europa.
"Con la fruta que entra desde otros destinos no se podrá competir en precio. Esa no debe ser la batalla del productor español, pero sí en calidad; dada la gran valoración que tiene nuestro aguacate y nuestro mango, y este factor conecta de lleno con la diferenciación que aporta el orgánico", ha incidido Hormaza.
Los números muestran un crecimiento de casi el 600 por ciento en los tres últimos lustros, lo que equivale a decir que el subtropical español ha ganado prácticamente 9.000 hectáreas de aguacate, mango y chirimoya ecológica. En 2010 esta cifra apenas alcanzaba las 1.500 y si se va aún más atrás, en el año 2001 apenas se contaban 375 hectáreas.
Se trata de una superficie 28 veces mayor que la registrada en 2001, cuando el cultivo ecológico en ese subsector era apenas un "experimento" que representaba el tres por ciento del total del campo tropical nacional, cifrado según los datos del MAPA en 375 hectáreas, de las que su práctica totalidad estaban concentradas en Andalucía (313 hectáreas) --en concreto en Málaga y Costa de Granada, y en Canarias-. Hoy, representa ya más del 30 por ciento de toda la superficie de cultivo tropical de España, que supera las 35.000 hectáreas contando el convencional y el ecológico.
Las explotaciones agrícolas tropicales con sello orgánico han crecido a un ritmo muy superior al que lo han hecho las no certificadas. Mientras que el cultivo convencional ha crecido de forma constante pero más moderada --un 70 por ciento desde 2001 cuando se contaban 11.800 hectáreas de tropical convencional, a las casi 20.200 en 2024, según MAPA--, el ecológico ha multiplicado su presencia por 28 debido a la demanda de exportación y la mayor rentabilidad por kilo.
Se trata de un cambio de paradigma, de un perfil de productor que no sólo está comprometido con prácticas sostenibles, si no que contempla la importancia del respeto a los suelos.
Además de la certificación ecológica de cultivos, Hevilla habla de otras normativas que, aplicadas al cultivo convencional, también han experimentado un notable desarrollo en los últimos cinco años, como la Norma de Agua Sostenible o las que tienen que ver con prácticas laborales y sociales respetuosas.
Enrique Morales, productor y comercializador de subtropicales y uno de los pioneros de la agricultura ecológica en España --es el socio número 25 de CAAE y arrancó con ellos en 1992--, defiende que el consumidor, y muy especialmente el centroeuropeo, "reclama producto ecológico. Es la clave. Se certifican más hectáreas porque se demanda más aguacate, mango, chirimoya y fruta subtropical libre de químicos".
Morales une su condición de empresario y comercializador al de productor, con una fin a de 100 hectáreas de aguacate en La Axarquía malagueña, con certificación ecológica y un uso sostenible de recursos. Con un media de 3.500 toneladas de aguacate y más de 500 de mango español comercializadas en el último ejercicio, Morales lleva casi un cuarto de siglo trabajando con subtropical ecológico, una fruta certificada y con garantía en origen y en la que España es líder en producción y comercialización en el marco de la Unión Europea.