Concentración convocada a las puertas del Hospital Real durante el paro académico en la UGR. - DELEGACIÓN GENERAL DE ESTUDIANTES
GRANADA 21 May. (EUROPA PRESS) -
La Universidad de Granada (UGR) registra este jueves el primer paro académico general desde que se aprobara la normativa que lo regula, una movilización que se está desarrollando con "normalidad" y sin datos oficiales aunque desde la Delegación General del Estudiantes aluden a una "muy buena respuesta" y a clases "con muy pocos estudiantes" en las distintas facultades.
El vicerrector de Estudiantes y Vida Universitaria, Juan Luis Benítez, ha señalado a los medios que este paro académico se está desarrollando sin "ninguna incidencia".
"Hay estudiantes que están en clase porque no lo han secundado y estudiantes que no han ido" porque sí lo han hecho, pero "sin datos", ha expuesto.
Ha explicado que la institución docente no tiene "el control de acceso" y el número de estudiantes que acudan a clase o dejen de hacerlo estos días --el paro se extiende a este viernes-- no se va a registrar de manera específica.
Desde la Delegación General de Estudiantes señalan a Europa Press que la respuesta está siendo "muy buena". "En las clases hay muy poca gente y lo que nos llega de los grupos de clases es que está habiendo muy buena recepción".
El colectivo recuerda que durante los dos días de paro no podrán realizarse pruebas o actividades de evaluación continua que perjudiquen al estudiantado que secunde el paro.
Muchos de los profesores están colaborando en la modificación de fechas de exámenes aunque algunos sí han mostrado reticencias a hacerlo, según detallan desde la Delegación General de Estudiantes, que está tramitando las quejas que le llegan por este motivo.
Este jueves ha tenido lugar una concentración a las 13,00 horas a las puertas del Hospital Real, sede del rectorado, en la que se ha leído un manifiesto y se han reclamado mejoras en la institución.
Entre los asuntos que han llevado a los estudiantes a movilizarse se encuentra la subida del precio de los comedores universitarios en el momento, advierten, en el que los estudiantes más necesitan esta clase de medidas sociales por el aumento general del coste de vida.
También se quejan de lo ocurrido con el bonubús, pues mantienen que "la transición hacia el modelo de tarjeta única de la Junta de Andalucía, que se impuso casi sin previo aviso, se ha gestionado con una preocupante falta de previsión".
Esto les ha obligado a pagar las tarifas ordinarias debido al "colapso administrativo y los retrasos en la fabricación de las nuevas tarjetas".
Paralelamente, critican la saturación de las líneas de autobuses por la frecuencia insuficiente, impidiendo una conexión "digna" a las instalaciones universitarias.
A ello suman salas de estudio "colapsadas" o con infraestructuras inadecuadas para el estudio, además de la reducción notable de apertura de las mismas para "ahorrar ciertos costes que la UGR calificaba de innecesarios".
Respecto a la actualización del precio de los comedores universitarios en 50 céntimos, la UGR defiende que responde al incremento de los costes y a la necesidad de garantizar la calidad y sostenibilidad del servicio, manteniendo, aun así, uno de los precios más bajos del sistema universitario español.
Además matiza que esta medida no afecta a las becas de comedor. Del mismo modo, la sustitución del Credibús por la Tarjeta Única de Transporte es entendida por la UGR como una medida orientada a "ampliar derechos y mejorar la equidad del sistema de ayudas".
Inciden en que la nueva tarjeta permite descuentos de hasta el 50 por ciento; puede utilizarse durante todo el año, es válida para distintos medios de transporte público, no exige empadronamiento, se extiende al conjunto de Andalucía y alcanza al estudiantado de hasta 30 años.
En relación con las salas de estudio, los datos disponibles no permiten hablar a juicio de la UGR "de un colapso generalizado sino de situaciones puntuales de saturación temporal y espacial" aunque afirma que seguirá trabajando en la mejora del servicio.