SEVILLA 10 Jun. (EUROPA PRESS) -
El presidente del PP-A, Javier Arenas, ha manifestado este viernes que bajo ningún concepto piensa que las próximas elecciones autonómicas ya estén ganadas tras la victoria de los populares en las pasadas elecciones municipales en Andalucía, por primera vez en 34 años.
En una entrevista con Canal Sur Televisión recogida por Europa Press, Javier Arenas ha querido dejar claro que él todavía no se ve como presidente de la Junta porque las elecciones municipales son distintas a las autonómicas, aunque se da la circunstancia de que las más difíciles para el Partido Popular son las locales por cuanto los populares se encuentran siempre en frente a una "legión" de alcaldes y alcaldesas del PSOE, según ha apuntando.
En cualquier caso, Javier Arenas se ha mostrado seguro de que las elecciones autonómicas se pueden ganar, apuntando que cree que viene un gobierno del cambio. "Bajo ningún concepto pienso que están ganadas ya, lo que sería un error", según ha expresado el dirigente del PP-A, quien ha señalado que el PSOE sigue siendo un partido muy fuerte y que él siente mucho respeto por la formación, por sus, dirigentes y por sus militantes.
Para Javier Arenas, en las autonómicas o hay cambio o no hay cambio, pero nada de "un poquito de cambio". "En las autonómicas habrá o continuidad de PSOE con IU o un cambio rotundo" de la mano del PP-A, según el presidente popular, quien no cree que sólo vaya a haber "un poquito de cambio" porque en esta comunidad hay 1,2 millones de parados.
En opinión de Javier Arenas, lo más importante de las pasadas elecciones municipales fue el importante incremento de la participación, que es el mejor síntoma de fortaleza de nuestra democracia. A su juicio, los vientos de cambio han provocado claramente un aumento de la participación.
El presidente del PP-A cree que se ha producido un trasvase clarísimo de votantes de la izquierda moderada al Partido Popular, y ha expresado que no es verdad que los populares hayan ganado por un "voto de castigo" al PSOE, por cuanto el PP ha contado con 375.000 votos más que en las elecciones de 2007, lo que interpreta como un "voto de confianza".