Archivo - Campaña contra los pisos turísticos ilegales. - AYUNTAMIENTO DE SEVILLA - Archivo
SEVILLA 19 Abr. (EUROPA PRESS) -
El Consejo de la Gerencia de Urbanismo y Medio Ambiente ha elevado este martes al Pleno municipal la aprobación definitiva de la modificación puntual del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) para cambiar la calificación de las viviendas con fines turísticos, regulándolas al igual que el resto de alojamientos para turistas como servicio terciario de hospedaje y no como de uso residencial para "atajar la competencia desleal" y fomentar un turismo sostenible.
En la práctica, esta variación supone que estas viviendas se asimilan a los hoteles, hostales, pensiones y apartamentos turísticos y tendrán pues "idénticas condiciones, requisitos para su implantación en la ciudad y ubicaciones autorizadas dentro de un edificio de viviendas". La regulación forma parte de los acuerdos entre el gobierno municipal y el grupo político Adelante Sevilla en 2019 previos a la aprobación del presupuesto del ejercicio 2020, tal como ha recordado el Ayuntamiento en un comunicado.
"Esta iniciativa urbanística, que no tendrá efectos retroactivos, se ha abordado tras un trabajo técnico riguroso, con plena seguridad jurídica y después de una amplia participación previa de las asociaciones de vecinos y vecinas, de hoteles y de viviendas turísticas. No se ha recibido ni un solo informe en su contra por parte de la Junta de Andalucía, desmontándose así los argumentos del PP para primero votar en contra y después abstenerse en los debates sobre la propuesta que realizó el gobierno municipal", ha dicho el delegado de Hábitat Urbano y Cohesión Social, Juan Manuel Flores (PSOE).
"Ahora toca que mueva ficha la propia Junta de Andalucía para completar la regulación de las viviendas turísticas que contribuyan a corregir el crecimiento desmesurado registrado en los últimos años", ha abundado. Con esta modificación, el Ayuntamiento "regula y ordena por vez primera" esta actividad de las viviendas turísticas que, hasta el momento, carecía de una regulación específica a pesar del crecimiento que ha experimentado en los últimos años como consecuencia del auge del sector del turismo.
Se trata, por un lado, de evitar los "efectos negativos" de la expansión de las viviendas con fines turísticos, como el "aumento" de los alquileres turísticos en detrimento del residencial, que "ha podido generar el desplazamiento de vecinos de ciertas zonas históricas". Por otro lado, de que los diferentes modos de alojamiento "compitan en igualdad de condiciones y exigencias" en cuanto a su implantación, frente a la "carencia de regulación concreta que tenían hasta ahora las viviendas turísticas y, en consecuencia, la competencia desleal existente". Y, por último, "avanzar hacia un turismo más sostenible y propiciar" la convivencia entre los turistas y residentes.
Esta modificación del PGOU ya fue aprobada inicialmente por el Pleno del Ayuntamiento de febrero del pasado año, tras lo cual la propuesta fue expuesta públicamente. A lo largo de este periodo, se han resuelto las alegaciones presentadas y sometido el documento al procedimiento de Evaluación de Impacto en la Salud, con informe favorable emitido por la Consejería de Salud y Familia de la Junta de Andalucía.
Una vez esta regulación entre en vigor tras su aprobación definitiva, no tendrá efectos retroactivos, de modo que las nuevas condiciones que se aprueben no afectarán a la oferta actual de viviendas que ya funcionan como alojamientos turísticos. "Cubrimos así un vacío legal, al igual que están haciendo otras ciudades ante el incremento exponencial de las viviendas turísticas y tras la participación previa de asociaciones de vecinos, de hoteles y de viviendas turísticas. Se trata de una regulación equilibrada", ha concluido Flores.