Publicado 13/02/2014 14:58CET

La empresa agroalimentaria Ángel Camacho calcula la huella hídrica de sus aceitunas y obtiene la certificación EMAS

SEVILLA, 13 Feb. (EUROPA PRESS) -

La empresa sevillana agroalimentaria Ángel Camacho Alimentación, fabricante entre otros productos de las aceitunas Fragata y de las mermeladas La Vieja Fábrica, se ha convertido en la primera empresa en el mundo que ha conseguido calcular y verificar la huella hídrica de sus aceitunas y además es la primera empresa alimentaria perteneciente al registro de empresas ecoauditadas de Andalucía con la verificación EMAS (Eco-Management and Audit Scheme), unos hechos que "avalan la estrategia de sostenibilidad que la compañía ha implantado en todos sus procesos productivos".

Según ha indicado Ángel Camacho en una nota, la verificación EMAS es una normativa voluntaria que supone el estándar europeo en gestión ambiental y reconoce a aquellas organizaciones que han adquirido un compromiso de mejora ambiental continua. Se obtiene mediante auditorías independientes y además de incluir y exigir el cumplimiento de todos y cada uno de los requisitos de la norma ISO 14001, EMAS contiene otros requerimientos y exigencias adicionales.

Con esta certificación, Ángel Camacho "va más allá del cumplimiento estrictamente legal, demostrando su implicación en el campo ambiental y posicionándose como una organización ejemplar en su compromiso con el medioambiente".

Esta "implicación con la sostenibilidad y la preocupación en temas como la disponibilidad y contaminación de un recurso tan escaso y valioso como el agua", han llevado a Ángel Camacho a calcular la huella hídrica de sus aceitunas, principal producto de la actividad de la empresa.

La empresa ha explicado que la huella hídrica de un producto supone "conocer el uso que se hace del agua a lo largo de su ciclo de vida, obteniendo el volumen total de agua dulce usada directa o indirectamente para producirlo, además de buscar la mejora y eficiencia en su gestión".

El cálculo de la huella hídrica ha aportado a la compañía andaluza "la información necesaria no sólo para conocer en qué puntos de su producción puede mejorar la gestión del agua sino como puede contribuir a disminuir los efectos del consumo y comercio en el uso de los recursos hídricos mundiales".

"Estos indicadores son una excelente herramienta de análisis que avalan nuestro compromiso medioambiental", explica Pedro Cruces, director de Ingeniería y Medioambiente de Ángel Camacho.

Añade que la incorporación del cálculo de la huella hídrica a su sistema de gestión "nos permite seguir trabajando en la depuración de aguas industriales para uso agrícola y en nuestros planes de recuperación y reutilización de aguas. Conocer y reducir la dependencia de los recursos hídricos en nuestra cadena de producción, nos ayuda a disminuir los impactos sobre los sistemas hídricos y a su conservación para poder garantizar el desarrollo económico y social de todos", ha agregado.

Con respecto a la certificación EMAS, Cruces se ha mostrado "convencido de que este certificado es un elemento diferenciador que dará más valor a nuestra organización, además de afianzar y establecer una relación de confianza con nuestros clientes actuales y potenciales concienciados ambientalmente".

Ángel Camacho "vuelve a ser una empresa pionera en el sector de la aceituna de mesa". EMAS y la huella hídrica ratifican "la incorporación de una estrategia respetuosa con el medio ambiente en la gestión global de la empresa y consolidan su posición como una organización socialmente responsable".

La verificación del cálculo de la huella hídrica ha sido realizada por una entidad certificadora de prestigio internacional y acorde con los requisitos establecidos por The Water Footprint Nerwork.

La compañía asegura que trabaja "intensamente" desde hace años llevando a cabo "importantes actuaciones ambientales con objeto de ser más eficientes y minimizar el impacto de su actividad sobre el medioambiente".

EMAS y la huella hídrica se suman a otros logros ya alcanzados por Ángel Camacho en materia medioambiental, como la certificación de su sistema de gestión ambiental cumpliendo con todas las directrices de la norma ISO 14.001:2004 en 2005 y el cálculo de la huella de carbono de sus aceitunas y mermeladas en 2012.