BARCELONA, 10 Jun. (EUROPA PRESS) -
El presidente del Consejo Intertextil Español, Adrià Serra, aseguró hoy en el Parlamento catalán que el comisario de Comercio de la Unión Europea (UE), Peter Mandelson, "no cuenta con la confianza del sector", al tener una "concepción de la economía europea" en la que el sector textil "no tiene cabida".
Serra también apuntó al hecho de que Mandelson --que hoy se reunió con el ministro chino de Comercio, Bo Xilai, para evitar una disputa comercial bilateral sobre las exportaciones textiles de China-- es británico, dado que en el Reino Unido "no hay industria textil". En este sentido, apuntó a que, "evidentemente", si los países del norte de Europa pidiesen la aplicación de las cláusulas de salvaguardia de la Organización Mundial del Comercio para proteger el sector "sería diferente", dado que en estos momentos "falta unidad" en el seno de la UE.
El presidente de la patronal textil española aseguró que "estamos llegando tarde" en la aplicación de este recurso, dado que "los prejuicios causados en muchos casos ya son irreversibles". En esta línea, aseguró que "la retención o el retraso de la publicación de las cifras de importaciones chinas es un hecho cuanto menos sospechoso y por tanto percibimos una gestión nada trasparente por parte de la UE, que nos genera mucha desconfianza".
COMPETENCIA DESLEAL.
Por otra parte, Serra aseguró que "analizando los datos relativos a las peticiones de licencias de importación presentadas a España de enero a abril de 2005, se detecta un reparto cuantitativo de las importaciones en dos circuitos bien diferenciados y a precios completamente dispares", algo que "explicaría el paradójico comportamiento del IPC, por un lado, y también nos pone sobre la pista de un posible fraude arancelario y por tanto los recursos comunitarios y de IVA, por otro".
Según Serra, se detectan "actores totalmente nuevos y desconocidos en las importaciones, que bajo la formalidad de empresas de reciente creación y con nombres con reminiscencias chinas, acaparan prácticamente el 50% de las importaciones totales en España". Estas empresas utilizan unos precios de referencia "totalmente inverosímiles, de manera que declaran como precio medio de un pantalón 0,43 euros, las blusas de señora a 0,28 euros y las camisas a 0,60 euros".
Estos precios "no cubren ni siquiera los costes de las materias primas", por lo que "podemos estar ante un fraude a la Hacienda Pública, por el hecho de declarar un valor de la mercancía ficticio para ahorrarse aranceles e impuestos", y ante un caso de "competencia desleal a las empresas que declaran el valor normal y pagan en consecuencia".
Por todo esto, Serra consideró que "estamos ante un 'dumping' económico" --venta por debajo de los costes de producción-- "que debería ser frenado inmediatamente". "Aquí hay un frente muy importante a resolver", añadió, "que avanza, sin embargo, con exasperante lentitud". Esta "estrategia" china, que consideró "perfectamente orquestada", "puede acabar con nuestra industria, y no sólo con la textil", indicó.
ACTUACIÓN DE LA ADMINISTRACIÓN.
Sin embargo, el presidente del Consejo Intertextil Español seguró que "no podemos dejar" que esto "se nos lo lleve todo, y aquí es donde nuestras administraciones tienen mucho que decir".
Paralelamente, "a nadie se le escaba que estamos abocados a una reconversión de nuestro sector".
Esta reconversión, según explicó, hace necesario "un adelgazamiento del sector y una redimensión de las empresas que lo conforman", así como "un reenfoque del modelo de negocio".
"No podemos permitirnos como país que desaparezcan empresas con proyectos viables de reenfoque del negocio, porque el ajuste social también necesario agote todos los recursos también imprescindibles para afrontar las inversiones que lo han de situar en el nivel de competitividad al amparo de la problemática de las importaciones a bajo precio".
PÉRDIDA DE PUESTOS DE TRABAJO.
Por su parte, el conseller de Trabajo e Industria de la Generalita, Josep Maria Rañé, apuntó a que "probablemente, en el futuro el textil será un sector más pequeño, con empresas más grandes, más tecnológico y tecnificado y más innovador".
Una consecuencia de esta reconversión será, en opinión de Rañé, que el sector sea de "más valor añadido y con ocupación de más calidad, aunque probablemente con bastante menos ocupación".
Según el conseller de Trabajo e Industria del Gobierno catalán, "el futuro no está en la producción o la confección, sino antes y después", es decir, en la "definición y creación del producto o en la gestión de su producción y su venta".
El trabajo de las administraciones, según apuntó, "no es hacer de notarios de la liquidación del textil", sino aprovechar y dar apoyo a las ramas más competitivas y de mayor valor añadido del textil catalán.
RECOLOCACIÓN DE LOS TRABAJADORES.
En relación a la recolocación de los trabajadores de las industrias del sector que desaparezcan en este proceso de reconversión, Rañé afirmó que "no siempre" existe la posibilidad de "ayudar" en la recolocación de estos trabajadores con antelación.
Sin embargo, el conseller anunció que el 80% de la plantilla de la empresa Hilados y Tejidos Puigneró, --la que fuera la mayor empresa textil española en número de trabajadores, situada en tres localidades de la comarca de Osona (Barcelona)--, ha podido ser recolocada, mientras que "tenemos problemas con el 20% restante", dado que la tipología de estos trabajadores es "difícil de encajar en las nuevas necesidades de la comarca".
Asimismo, Rañé anunció que se ha alcanzado un acuerdo para la recolocación de trabajadores de la empresa textil Mitasa en Castellar de N'Hug (Barcelona) en una industria de la zona del sector alimentario y de la restauración.
Durante su intervención en la comisión parlamentaria de Estudio del proceso de mundialización de la economía y sus repercusiones en las relaciones internacionales, Rañé subrayó la importancia de no abandonar el modelo social europeo, ya que "habríamos hecho un mal negocio" si la economía catalana tratara de recuperar competitividad a partir de reducciones de sueldos y condiciones sociales.