MADRID, 10 May. (EUROPA PRESS) -
Iberia y British Airways han cerrado un primer trimestre "muy favorable" en la explotación conjunta de las rutas troncales entre España y Reino Unido, tras lo cual se disponen a "seguir avanzando en la alianza hacia la consecución de nuevos objetivos", declaró a Europa Press el consejero delegado de Iberia, Angel Mullor.
"Los tres primeros meses han sido muy favorables, lo cual era muy necesario para seguir avanzando en nuestra alianza con British Airways", explicó Mullor. Según el directivo, este primer paso en la alianza representaba "un test" de cara a la consecución de "nuevos objetivos" conjuntos.
La alianza estratégica de Iberia y British Airways se traduce desde el 1 de enero de 2005 en la creación de cuentas de explotación conjunta y reparto de beneficios en las rutas que operan entre los aeropuertos de Londres-Heathrow, Madrid y Barcelona. Según explica Iberia en su informe anual, publicado la semana pasada, las dos compañías han coordinado ya la programación de sus vuelos para la temporada de verano, que se desarrolla entre los meses de abril y octubre, lo que se traducirá en mejores horarios y frecuencias para los pasajeros.
Iberia nunca ha ocultado que uno de los próximos pasos en esta alianza podría ser un reparto de sus mercados internacionales. En caso de un eventual reparto de mercados, la aerolínea presidida por Fernando Conte se reservaría como área de influencia las conexiones operadas entre Europa y Latinoamérica, mientras que British Airways enfocaría su actividad a los mercados asiático y del Atlántico Norte.
"RETOS IDENTIFICADOS".
La compañía ha comenzado a elaborar su plan director 2006-2008, que prevé tener listo para el mes de septiembre, según adelantó Mullor a Europa Press. "Acabamos de empezar con el nuevo plan director, ya sabemos cuales son los retos, aunque aún no tenemos cerrada la estrategia para hacer frente a esos retos", comentó. Entre estos retos, destacan la competencia de las aerolíneas de bajo coste y del tren de alta velocidad, la renovación de las licencias de handling en todos los aeropuertos españoles y el traslado de sus operaciones a la terminal T4 del aeropuerto de Madrid-Barajas.
Iberia sigue barajando la posibilidad de crear una segunda marca para hacer frente al mayor de sus retos: la competencia de las compañías de bajo coste, aunque ahora parece descartar la compra de una compañía de vuelos baratos. "Estamos analizando todas las posibilidades, entrar o no entrar en ese mercado, aunque la opción más factible es que creemos nuestra propia compañía antes que adquirir otra", indicó.
La eventualidad de una segunda marca en los mercados doméstico y europeo para abaratar la entrada de nuevos trabajadores será uno de los puntos que negocien en las próximas fechas la compañía y el sindicato SEPLA, de cara a la renovación del convenio colectivo de los 2.000 pilotos de la compañía. De acuerdo con Mullor, Iberia requerirá aumentos de productividad "no solo para los pilotos sino para toda la plantilla", dado que las negociaciones para la renovación de los convenios del resto de colectivos comenzarán una vez concluida la negociación con los pilotos.