Publicado 13/04/2020 20:04:41 +02:00CET

Cored (CEOE-Huesca) asegura que está siendo una vuelta a la actividad "triste" porque "no hay trabajo"

HUESCA, 13 Abr. (EUROPA PRESS) -

El secretario general de la Confederación de Empresarios de la provincia de Huesca, CEOS-CEPYME Huesca, Salvador Cored, ha asegurado que está siendo una vuelta a actividad para las empresas no esenciales "triste" ya que "no hay trabajo".

Después de que el Gobierno central decidiese endurecer durante dos semanas el decreto de alarma, tiempo en el que sólo podía abrir empresas esenciales, este lunes han podido volver a la actividad aquellas compañías e industrias no esenciales. En la provincia de Huesca, según Cored, este retorno se está produciendo "poco a poco".

Así, ha subrayado que "la vuelta está siendo triste". "El regreso se está produciendo con cuentagotas y es que los sectores no esenciales vuelven pero no hay trabajo, porque el constructor no puede iniciar una obra nueva, el fontanero no puede acceder al domicilio y el taxista no tiene a quién llevar".

De esta forma, ha asegurado que "la actividad ha caído de forma considerable en la provincia". A partir de hoy regresan al trabajo las empresas de industria, mantenimiento y construcción, pero todavía falta el comercio no alimentario o la hostelería.

Cored ha recordado que hay que seguir teniendo en cuenta los protocolos de seguridad sanitaria, centrados en una adecuada higiene y en guardar las distancias de seguridad. Además, ha incidido en la importancia de utilizar mascarillas.

En este contexto, la Delegación del Gobierno en Aragón ha entregado 14.000 mascarillas protectoras que se están repartiendo por toda la Comarca de la Hoya de Huesca como medida preventiva para frenar la expansión del coronavirus.

En el caso de Huesca ciudad, la Policía Local --en coordinación con la Policía Nacional, la Unidad Adscrita y Protección Civil-- ha repartido mascarillas este lunes a todos los oscenses que se han reincorporado a sus puestos de trabajo.

La mayoría de las mascarillas se han repartido en las entradas a los polígonos industriales, pero también en diferentes puntos de la capital oscense, en el transporte público y entre los trabajadores de recogida de residuos.

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