Un total de 18 de las 46 mujeres asesinadas por violencia de género en lo que va de 2022 --sin contar los últimos casos que aún están por confirmar, como el de la mujer embarazada asesinada en Toledo-- habían presentado denuncia contra su agresor, lo que supone que se ha duplicado el número de víctimas mortales que habían denunciado previamente.