El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, considera que "no está en absoluto justificada ninguna responsabilidad que conllevara el cese o la dimisión del Delegado del Gobierno en Aragón", en relación al asesinato de una mujer a manos de su expareja, que residía a 450 kilómetros de ella, este miércoles en Zaragoza.