La llamada entre Trump y Erdogan cambió el curso de la guerra en Siria

Donald Trump y Recep Tayyip Erdogan
REUTERS / POOL NEW
Publicado 28/12/2018 14:26:25CET

ANKARA/WASHINGTON, 28 Dic. (Reuters/EP) -

La conversación telefónica que mantuvieron hace dos semanas los presidentes de Estados Unidos y Turquía, Donald Trump y Recep Tayyip Erdogan, respectivamente, se ha demostrado a la postre como un punto de inflexión para el desarrollo de la guerra en Siria, país del que Washington retirará sus tropas para dejar la responsabilidad en manos de otros países.

En la llamada, Ankara esperaba que Trump advirtiese a Erdogan en contra de lanzar un ataque transfronterizo contra los milicianos kurdos, pero el presidente turco se encontró con un planteamiento muy distinto. "Si retiramos a nuestros militares, ¿podéis eliminar a Estado Islámico?", preguntó el mandatario norteamericano, según una fuente turca citada por la agencia Reuters.

Así, Trump reformuló la política estadounidense en Oriente Próximo, abandonando una cuarta parte del territorio sirio y dejando en manos de Turquía el liderazgo para acabar con un Estado Islámico que, aunque en retroceso, aún sigue representando una amenaza en algunas zonas de Siria.

Erdogan respondió a Trump que las fuerzas turcas estaban capacitadas para la tarea, a lo que el inquilino de la Casa Blanca respondió abruptamente: "Entonces, hacedlo". Durante la llamada, Trump ordenó a su consejero de Seguridad Nacional, John Bolton, a que iniciara los trabajos para el repliegue de unos 2.000 efectivos.

"Debo decir que fue una decisión inesperada. La palabra 'sorpresa' no es suficiente para describir la situación", ha asegurado el funcionario turco, una de las cinco fuentes con las que ha hablado Reuters para recrear la conversación entre Trump y Erdogan.

La sorpresa también habría saltado en Washington, donde el secretario de Defensa, James Mattis, ha terminado dejando el cargo tras intentar hacer cambiar en vano de opinión a Trump. También presentó su renuncia el coordinador de la lucha contra Estado Islámico, Brett McGurk, que compartía las reticencias de Mattis.

DOBLE CARA

Para Turquía, la decisión de Trump representa tanto una oportunidad como un riesgo. Por una parte, le da vía libre para combatir contra las Unidades de Protección Popular (YPG) kurdas y elimina el principal motivo de roce entre Washington y Ankara, pero también deja sin vigilancia una zona más amplia de la que las fuerzas turcas esperaban cubrir.

El Ejército sirio ha entrado este viernes en la localidad de Manbij por primera vez en años, según ha informado en un comunicado, después de que las milicias kurdas sirias YPG instaran al Gobierno de Bashar al Assad a proteger el enclave de los ataques turcos.

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