La líder adjunta del partido Laborista de Reino Unido, Lucy Powell, ha reconocido que hace falta "cambiar el paso" tras los pobres resultados del partido del Gobierno británico en las elecciones municipales de esta semana pero ha defendido a capa y espada al máximo dirigente de la formación, el primer ministro británico Keir Starmer, en medio de la lluvia de críticas que exigen su dimisión.