Ciberdelincuentes vinculados a Corea del Norte han conseguido robar más de 2.000 millones en activos digitales en 2025, mientras que el espionaje vinculado a China y la presión del 'ransomware' se han intensificado al tiempo que ha crecido el uso de la inteligencia artificial (IA) para reducir el tiempo entre el acceso y el impacto de sus acciones contra el sector financiero.