Publicado 28/06/2020 11:19:32 +02:00CET

Las empresas de animación de la provincia de Cádiz, preocupadas ante un verano con poca actividad

Una de las animadoras de Dubidú en una fiesta de fin de curso
Una de las animadoras de Dubidú en una fiesta de fin de curso - DUBIDÚ ANIMACIONES

CÁDIZ, 28 Jun. (EUROPA PRESS) -

La 'nueva normalidad' ha llegado a la provincia de Cádiz, pero la pandemia sufrida por el coronavirus ha dejado secuelas en una sociedad que ha atravesado una situación inédita que también ha hecho estragos a nivel económico en una parte importante de los sectores. Es el caso de las empresas de animación de la provincia, que afrontan una de sus épocas más fuertes, el verano, con poca actividad en el horizonte.

Según ha explicado a Europa Press Natalia Romero, propietaria de la empresa Dubidú Animaciones que realiza eventos por toda la provincia, durante el Estado de Alarma ha podido beneficiarse de una prestación por cese de actividad, que se ha prolongado a lo largo de todas las fases de la desescalada "porque no se puede realizar el trabajo al que se dedica la empresa, ya que hay contacto y aglomeraciones".

"He pedido una prórroga hasta septiembre porque con el fin del Estado de Alarma la prestación finaliza, pero aún estoy a la espera de conocer si me la darán o no", ha detallado la empresaria, apuntando que "con los parques de bolas cerrados y los restaurantes con limitaciones de aforo y medidas de distanciamiento apenas hay eventos para animar".

En esta línea, la propietaria de la empresa, que centra su actividad mayoritariamente en las fiestas infantiles, ha lamentado que "se ha perdido toda la temporada de comuniones, la más fuerte para Dubidú, junto al verano, donde también se han perdido todas las bodas". Asimismo, según ha añadido, "con las fiestas de fin de curso de los colegios también hay mucho trabajo".

"Si no me dan la prórroga de la prestación, y además tengo que volver a pagar la cuota de autónomo, sería muy difícil de afrontar con prácticamente ningún ingreso", ha señalado Romero, que ha afirmado que, "de todas formas, la empresa se ha provisto con material de desinfección por si surge algún cumpleaños en verano y de cara a las comuniones, que están previstas para septiembre y octubre".

Por último, la propietaria de Dubidú ha reconocido la dificultad que supone realizar una animación manteniendo las normas de distanciamiento, "ya que en los juegos suele haber contacto", y las medidas de protección personal. "Para el pintacaras, por ejemplo, se han comprado pinceles para usar uno por cada niño y no tener que estar esterilizando entre uno y otro, pero aun así, es imposible pintar la cara de un niño si lleva mascarilla", ha concluido.

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