Verdemar denuncia "prácticas fraudulentas" para atraer caza mayor en la finca La Parrilla

Publicado 20/12/2015 10:25:14CET

JIMENA DE LA FRONTERA (CÁDIZ), 20 Dic. (EUROPA PRESS) -

Verdemar-Ecologistas en Acción ha registrado un escrito en la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio alertando de que se están echando pienso tanto en comederos como en veredas en la finca La Parrilla, sita en Jimena de la Frontera (Cádiz) y dentro del Parque Natural de Los Alcornocales, lo que entienden que supone una "práctica fraudulenta" para atraer a la caza mayor.

El colectivo ecologista acompaña la denuncia dirigida a la Junta de Andalucía, a la que ha tenido acceso Europa Press, de fotografías en las que se aprecia el grano dispuesto para los animales en la citada finca.

Asimismo, Verdemar expone que estas fechas son periodo hábil de caza mayor, recogiendo el artículo 55 sobre Limitaciones y prohibiciones en beneficio de la caza y medidas de seguridad de la Ley 8/2003 de 28 de octubre "cualquier práctica fraudulenta para atraer, espantar o chantear la caza".

A juicio de los ecologistas, "poner comederos y guiar mediante pienso a las especies cazables hacia ellos es una forma de atraerlos".

Por otro lado, advierten en su escrito de que la actual situación de "alta densidad de ungulados" en el Parque Natural de Los Alcornocales hace "completamente inviable seguir dando suplemento alimenticio a ciertas especies, puesto que agravan el problema aún más".

"PLAN DE CHOQUE"

En este sentido, Verdemar ha recordado que el pasado mes de octubre remitió otro escrito a la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio reclamando "tratamientos de choque" para lograr una "drástica" disminución de la carga cinegética en fincas de Jimena, donde está siendo "habitual" echar de comer piensos a la población herbívora "poniendo en riesgo a la población ganadera autóctona y a la regeneración del alcornocal".

El colectivo ecologista ha lamentado que la Junta "no haya contestado aún" a dicha denuncia, en la que advertían de que la carga cinegética debería ser "literalmente diezmada" mediante descastes permanentes hasta equilibrar las poblaciones con una herbívora sostenible.

Asimismo, proponía que a aquellas fincas que no colaboren con estas políticas se les prohíba la caza mayor y sea la Consejería quien se encargue de realizar los citados descastes.

Además, proponía que, una vez realizados los "tratamientos de choque", siendo conscientes de que "la caza no es un método de control poblacional definitivo", se mantenga en niveles "óptimos" mediante tratamientos de esterilización "no quirúrgica como los empleados con éxito en EEUU o Argentina".

Por otra parte, los ecologistas instaban a promocionar mediante ayudas comunitarias a aquellas fincas que se centren en el fomento de las poblaciones de corzo morisco frente a otros herbívoros autóctonos.

Además, reclamaba la investigación de la incidencia del bacilo de la tuberculosis entre las poblaciones de ciervos del Parque Natural de Los Alcornocales y su nivel de contagio a la ganadería en régimen extensivo (vacuno retinto).

Entre sus peticiones figuraba también la "eliminación completa de la población de gamos y muflones" del Parque Natural, por ser "especies foráneas sin ningún interés desde el punto de vista ecológico" y, además, "agravantes de los problemas de envejecimiento secular de los alcornocales".

Finalmente, Verdemar-Ecologistas en Acción ha reiterado que "han muerto varios millones de árboles más" y apuntan a la "superpoblación de cérvidos" como una de las causas.