López Mora ha aclarado que el desarrollo demográfico en algunos países es un factor que incide en esta tendencia
LA RÁBIDA (HUELVA), 15 (EUROPA PRESS)
El subdirector de la Cátedra Unesco de Resolución de Conflictos de la Universidad de Córdoba, Fernando López Mora, ha analizado las consecuencias del concepto de seguridad alimentaria, una necesidad imperante de los países que han experimentado un gran desarrollo en las últimas décadas, como China o India, que buscan asegurar terrenos cultivables en las regiones fértiles de otros territorios, según el profesor.
El director del curso que organiza la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA) en el campus de La Rábida (Huelva), 'Cultura de paz, conflictos y seguridad internacional', ha tratado la temática de los nuevos conflictos internacionales en base a los recursos estratégicos.
A lo largo de la conferencia, López Mora ha analizado el fenómeno de la compra y alquiler de las tierras cultivables por parte de empresas del sector de la economía global, los recursos estratégicos, como el litio en Bolivia, el fenómeno medioambiental, y ha realizado un recorrido por Oriente, donde los recursos hídricos son clave en algunos conflictos de la zona.
El profesor de Historia Contemporánea se ha centrado en algunas disputas acontecidas a lo largo del siglo XX, donde compañías como la United Fruit tuvieron culpa del desmantelamiento de los recursos de algunos países en América Latina, puesto que "compraban grandes tierras cultivables a cambio de jugosos contratos con los líderes de esos países a los que esquilmaban", según ha señalado. El motivo, tal y como ha explicado, es el cambio en los hábitos alimentarios debido al desarrollo de determinadas sociedades, por lo que "esto hace que la demanda de productos agroalimentarios se dispare".
No obstante, ha matizado que una gran parte del suelo fértil para el cultivo no se utiliza por las empresas con ese fin, sino para la exportación, perjudicando a los habitantes autóctonos y originándose conflictos de orden político que conducen al éxodo de determinadas poblaciones. Otras empresas, en cambio, realizan inversiones en infraestructuras adecuadas para el desarrollo de los países pobres en los que operan, donde además respetan el marco jurídico e intentan contratar a personas originarias de la zona, en palabras de López Mora.