Archivo - Ciudad de la Justicia de Málaga. Fachada. - EUROPA PRESS - Archivo
MÁLAGA 8 Mar. (EUROPA PRESS) -
Un jurado popular juzgará desde este lunes al acusado de presuntamente matar a su exnovia Paula en Torremolinos (Málaga), tras mantener con ella una relación en la que supuestamente la maltrataba e intentaba aislar y no dejar salir, incluso al médico, por celos. En la investigación de este caso se descubrió la supuesta implicación de este hombre en el asesinato de otra pareja, Sibora, nueve años antes.
La Fiscalía solicita para el acusado, Marcos, una pena de 28 años de prisión al acusarle del asesinato con alevosía de Paula y de los delitos de malos tratos habituales, ambos en el ámbito de la violencia de género. La celebración del juicio está previsto inicialmente que se prolongue hasta este próximo viernes, día 13, de este mes.
Así, el lunes, tras elegir los miembros del jurado, se espera que declare el acusado. El martes día 10 será el momento de 18 testigos y de diez funcionarios de Policía Nacional y dos agentes de Policía Local; mientras que el miércoles comparecerán 22 peritos, entre médicos forenses, psicólogos, facultativos del Servicio de Química, Biología, Histopatología, Criminalística y Policía Científica.
El jueves día 12 está previsto que las acusaciones y la defensa expondrán sus informes finales y que se le entregue el objeto de veredicto a los miembros del jurado, que comenzarán a deliberar, con el fin de que el viernes se pueda proceder a la lectura del veredicto.
Los hechos tuvieron lugar el 17 de mayo de 2023 en La Carihuela. Según el escrito de acusación del fiscal, la relación comenzó en 2020 y tuvieron un hijo en común, residiendo primero en Benalmádena los tres y dos hijos anteriores de la mujer. Ya durante la relación el procesado "intentaba aislar a Paula", a la que no dejaba salir a trabajar.
Incluso, añade, durante el embarazo "no la dejó ir al ginecólogo" e intentaba "desacreditar a su pareja" como madre. En esa relación, "era común que Paula presentara lesiones externas evidentes, pero siempre decía que se había caído"; además de que no se podía maquillar "por celos del acusado", que le controlaba las tarjetas de crédito y las conversaciones con la familia.
Las acusaciones sostienen en sus escritos, a los que ha tenido acceso Europa Press que le decía frases como "sin mí no eres nadie" o "te voy a hacer lo mismo que a Sibora", en relación con su expareja. Alquilaron un apartamento encima de un local donde trabajaba la mujer, donde se instalaron juntos, aunque ella en mayo de 2023, comenzó una relación en secreto con un compañero de trabajo.
El día antes de los hechos, dice la acusación, él realizó averiguaciones y supo que estaba en casa de su compañero de trabajo, por lo que le dijo que ya había abandonado la casa, lo que en realidad "era mentira". Quería, señalan las acusaciones, "tenderle una trampa" para que volviera "y poder ejecutar el ataque y posterior muerte de Paula".
El 17 de mayo los trabajadores del bar situado debajo de la casa comenzaron a escuchar gritos de auxilio de Paula. "En una discusión, le asestó varias cuchilladas con el cuchillo profesional de cocina que días antes había sustraído del bar hasta causarle la muerte", dice el fiscal, y supuestamente le asestó la última, "mortal, por la espalda", tras lo que huyó aunque fue detenido después.
Los informes realizados al acusado determinaron, señala la acusación, que tiene sus capacidades intelectivas "conservadas" y concluye que "desvalora a sus parejas, su único valor es ser las madres de sus hijos". También reflejan "celos, impulsividad y dependencia emocional de sus pareja, pero baja empatía y frialdad emocional, fuerte control, sesgos cognitivos respecto a roles de género, y factores de riesgo compatibles con violencia".
Este caso llevó a iniciar una nueva investigación en esta ocasión por la muerte de otra expareja, Sibora, desaparecida desde 2014, y permitió encontrar en 2023 su cuerpo oculto detrás de una pared, tras las manifestaciones espontáneas del acusado sobre su asesinato. En esta causa, que también se juzgará por un jurado popular, el fiscal solicita 22 años de prisión.
El hombre está investigado por delitos de asesinato en el ámbito de la violencia de genero y contra la integridad moral por ocultar el cadáver de Sibora, unos hechos que sucedieron en julio de 2014, cuando estaban los dos en su vivienda alquilada en Torremolinos y el investigado supuestamente atacó a la mujer con un arma blanca por la espalda, de forma que recibió al menos cuatro puñaladas.
Tras ello el investigado escondió el cadáver en la propia vivienda, en un habitáculo obrado en un hueco de la segunda planta abuardillada del ático, y en los días y meses sucesivos "se esforzó en hacer creer a todos, incluidos familiares de la victima, que Sibora se había marchado y que no sabía nada de ella", según se señala en la calificación inicial del fiscal.