Imagen de olivos plantados en la finca de Hato Viejo - ECOLOGISTAS EN ACCIÓN
SEVILLA 24 Jul. (EUROPA PRESS) -
Ecologistas en Acción ha alertado este jueves de que el "olivar super intensivo" promovido en la finca de Aznalcázar conocida como Hato Blanco impide la recuperación del Caño Guadiamar por su trazado original, recogida en el programa Marco sobre Doñana y "esperanza" para la revitalización de los aportes hídricos a dicho espacio natural protegido.
La organización ecologista ha expuesto en un comunicado que "la gran esperanza de recuperar los aportes hídricos de Doñana pasaba por la recuperación del Caño Guadiamar por su trazado original, ocupado en buena parte por la finca de Hato Blanco", en Aznalcázar, pero actualmente, "esa zona de la marisma de Doñana aparece ahora transformada en olivar superintensivo, con lo que la última oportunidad de recuperar la hidrología natural del Espacio Natural se desvanece".
Al respecto, exponen que la recuperación del Caño se contemplaba dentro del paquete de propuestas del programa Marco sobre Doñana, pero "poco a poco se ha ido abandonando y no parece que se vaya a acometer, al menos recuperando su trazado original, ahora ocupado por estos cultivos superintensivos".
"MILES DE OLIVOS"
Y es que los responsables de la finca Hato Blanco "van a poner en producción miles de olivos superintensivos a base de seguir sobreexplotando las aguas del acuífero de Doñana y de saquear el Guadiamar, con el beneplácito de las administraciones Central y Autonómica, una, responsable de que pueda contar con el agua y la otra, de que se permita la transformación de la marisma en cultivos leñosos".
"La demada de agua del olivar superintensivo es brutal. Si en tierras de campiña se precisan dotaciones de unos 2.500 metros cúbicos por hectárea, en la marisma la demanda de agua del cultivo se dispara para compensar la salinidad de los terrenos, llegando a duplicar esa cantidad, para lo que la finca dispone de una balsa de más de 1 hectómetro cúbico que llena con las aguas concesionales y que hasta hace poco completaba con extracciones ilegales del acuífero, por lo que han sido llevados a juicio".
LA CONDENA POR LAS EXTRACCIONES En ello pesa la condena a los responsables de la finca Hato Blanco Viejo, por delitos contra el medio ambiente y de daños al dominio público hidráulico, cometidos al extraer de un acuífero que surte al Parque Nacional de Doñana aproximadamente "el doble" del agua cuya detracción tenían autorizada, para riegos en su finca.
"El agua de Doñana va así a parar a olivares superintensivos que arruinan a los pequeños y medianos agricultores andaluces, que ven como los precios de referencia del aceite van cayendo conforme se incorporan al mercado las producciones derivadas de estos olivares superintensivos y como ya no alcanzan a cubrir los costes de producción, llevando al abandono de las tierras con la consecuente pérdida de actividad en la Andalucía rural", indican los ecologistas.