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MADRID, 18 May. (EUROPA PRESS) -
Ryanair Holdings ha presentado este lunes sus resultados financieros correspondientes al año fiscal 2025-2026 (finalizado el 31 de marzo), reportando un beneficio después de impuestos récord de 2.260 millones de euros (antes de partidas excepcionales).
Esta cifra supone un crecimiento del 40% frente a los 1.610 millones del ejercicio anterior, un hito que la compañía alcanza a pesar de los persistentes retrasos en las entregas de Boeing y la creciente inestabilidad en los mercados energéticos globales.
Los ingresos totales del grupo se elevaron un 11%, alcanzando los 15.540 millones de euros, impulsados por un aumento del 4% en el tráfico de pasajeros, que ya suma 208,4 millones de usuarios anuales.
La recuperación de las tarifas aéreas, que subieron un 10% tras la caída del año previo, junto con un incremento del 7% en los ingresos por pasajero, han sido fundamentales para compensar el ligero aumento del 1% en los costes unitarios.
En el ámbito operativo, el consejero delegado Michael O'Leary ha destacado que la compañía ya cuenta con los 210 aviones 'Gamechanger' previstos en su flota de 647 unidades.
A pesar de los conflictos en Oriente Medio, que han disparado el precio del combustible a niveles superiores a los 150 dólares por barril, Ryanair se mantiene protegida gracias a una estrategia de coberturas que asegura el 80% de su suministro para el próximo año a un precio de unos 67 dólares.
La solidez del balance financiero permitirá a la aerolínea devolver su último bono de 1.200 millones de euros la próxima semana, dejando al grupo prácticamente libre de deuda.
Con una caja bruta de 3.600 millones de euros, la firma ha confirmado el pago de un dividendo final de 0,195 euros por acción en septiembre y la continuación de su programa de recompra de acciones, reafirmando su política de retorno de capital a los inversores.
"Nuestra solidez financiera nos permite ser efectivamente una compañía libre de deuda, lo que ensancha la brecha de costes con nuestros competidores, muchos de los cuales están expuestos a financiaciones caras y alquileres de aviones al alza", afirmó Michael O'Leary, CEO del Grupo.
De cara al futuro, Ryanair proyecta alcanzar los 216 millones de pasajeros en el próximo ejercicio fiscal. La demanda (a pesar del actual conflicto en Oriente Medio) se mantiene sólida, aunque el plazo de reserva es más ajustado que el año pasado.
Ryanair ofrece 130 nuevas rutas para la temporada 2026 (incluidas nuevas bases en Rabat, Tirana y Trapani). "El escaso aumento de capacidad previsto para el año fiscal 2027 se destina a aquellas regiones y aeropuertos que han reducido los impuestos a la aviación e incentivan el crecimiento del tráfico (como Albania, Italia, Marruecos, Eslovaquia y Suecia), a medida que redirigimos vuelos y rutas fuera de mercados con impuestos elevados y poco competitivos como Austria, Bélgica, Alemania y la España regional", explica la aerolínea.
Boeing ha confirmado la entrega de los primeros 15 aparatos MAX-10 para la primavera de 2027. Además, la compañía invertirá en dos centros de reparación de motores (MRO) para internalizar todos sus procesos de mantenimiento hacia 2029-2030.
Para el verano de 2026, Ryanair aplicará su estrategia de priorizar la ocupación sobre el precio si es necesario. Aunque la demanda sigue siendo robusta, la compañía observa que los clientes están reservando con menos antelación. Debido a la volatilidad del combustible y las crecientes tasas ambientales en la UE (que subirán 300 millones este año), la aerolínea ha evitado dar una previsión concreta de beneficios para el próximo ejercicio.
Paralelamente, el Consejo de Administración está ultimando la extensión del contrato de Michael O'Leary hasta 2032, vinculando su remuneración a objetivos ambiciosos de crecimiento que pretenden llevar a la aerolínea a superar los 300 millones de pasajeros anuales para el año 2034.