El Gobierno español ha trasladado este sábado su condena a la agresión sufrido el martes por una monja francesa a manos de un individuo ya detenido, en lo que tanto la Policía israelí como el Gobierno francés y la institución para la que trabajaba la víctima consideran como un ataque sectario contra la población cristiana de la ciudad, ocasional objetivo de asaltos de extremistas judíos.