La Oficina del Defensor del Pueblo tramitó un total de 22.692 quejas en 2013, un 32,2 por ciento menos que el año anterior, en el que hubo un repunte como consecuencia del impacto de los recortes en ámbitos como la sanidad o la educación, la supresión de la paga extra a los funcionarios, las participaciones preferentes o los compromisos hipotecarios a los que los ciudadanos no podían hacer frente por la crisis.