Europa debe aumentar su inversión en I+D para mejorar su competitividad global, según McKinsey & Company
Europa debe aumentar la inversión en investigación y desarrollo (I+D) para mejorar su competitividad global, según se desprende de un análisis del McKinsey Global Institute (MGI) titulado 'Inversión: El pulso de la competitividad europea'.
La consultora internacional considera que "Europa se encuentra en una encrucijada crucial en su competitividad" y enfrenta desafíos que abarcan desde la crisis energética hasta la carrera por el liderazgo en inteligencia artificial y las políticas industriales en constante evolución.