La presidenta electa de Tanzania, Samia Suhulu Hassan, ha comparecido finalmente ante la población para recibir la certificación de su aplastante victoria en las elecciones presidenciales y condenar en su discurso triunfal las "crudas y antipatrióticas" protestas contra su victoria sin abordar las acusaciones formuladas por ONG como Amnistía Internacional, que elevan a más de un centenar los fallecidos por la represión de las fuerzas de seguridad.