La reciente decisión de Estados Unidos de ofrecer nuevas recompensas económicas por información que permita actuar contra redes de financiación del partido-milicia chií libanés Hezbolá en América Latina ha vuelto a poner el foco sobre las presuntas actividades que lleva a cabo el grupo, respaldado por Irán, en esta zona del mundo, centradas principalmente en tareas de blanqueo y tráfico ilícito, según han alertado varios países.