La decisión de PSOE y Unidas Podemos de presentar su propuesta para derogar el delito de sedición, creando un tipo nuevo con penas menores, como una proposición de ley ha generado malestar entre vocales del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) por cuanto implica que no será necesario la opinión del propio CGPJ antes de que quede aprobada en sede parlamentaria.