MADRID 17 May. (OTR/PRESS) Pase lo que pase en Andalucía -escribo mientras los andaluces acuden a las urnas- ésta no será una abultada derrota de María Jesús Montero. Será una nueva derrota de Pedro Sánchez. Desde 2020, Pedro Sánchez y el PSOE que él dirige manu militari (controlando férreamente el partido y todas las instituciones y designando a todos los candidatos) han perdido una a una veintitrés elecciones autonómicas, unas generales, unas europeas y unas municipales y solo ha ganado en cinco ocasiones: dos en Cataluña y una en Castilla-La Mancha, Asturias y Canarias. En Canarias no pudo gobernar, pero sí lo hizo en Navarra con el apoyo de Bildu, como en España, otra vez con Bildu más el PNV, ERC y Junts. Lo tuvo todo y lo ha perdido casi todo. Ahora, si los pronósticos no se rompen, habrá sumado una nueva derrota en Andalucía. Y eso dará un resultado de cinco elecciones ganadas frente a 24 perdidas en seis años. ¿Alguien cree que con ese balance, tres años sin aprobar, o ni siquiera presentar, unos Presupuestos Generales del Estado, un Parlamento que rechaza la mayoría de las iniciativas del Gobierno, y una división evidente dentro del propio Gobierno que se mantiene sólo por no divorciarse, es posible resistir hasta 2027 sin convocar elecciones generales?