Desprendimiento de un talud en la carretera que pasa por el puente de la presa de Arcos provocado por los efectos del temporal de las últimas jornadas. A 6 de febrero de 2026, en Arcos de la frontera Cádiz (Andalucía, España). - Joaquín Corchero - Europa Press
ARCOS DE LA FRONTERA (CÁDIZ), 6 (EUROPA PRESS)
El alcalde de Arcos de la Frontera (Cádiz), Miguel Rodríguez, ha informado este viernes de que se va a mantener el desalojo de más de 800 personas de sus viviendas que se practicaron en la jornada del jueves por la crecida registrada en las últimas horas del río Guadalete, y que la Junta va a realizar una obra de emergencia en la A-372 por el desprendimiento de un talud en la carretera que pasa por el puente de la presa de Arcos.
En una rueda de prensa, el alcalde (PP) ha indicado que la ciudad se encuentra ahora "en una situación de relativa calma" porque el desembalse de esta presa, que desagua con un caudal de 700 metros cúbicos por segundo, ha afectado a "parte de algunas viviendas" de zonas como el Barrio Bajo y la Junta de los Ríos, pero que "no es un número cuantioso".
"Parece que no vamos a tener una crecida mucho mayor que la que estamos teniendo actualmente, aunque efectivamente estamos hablando de una crecida histórica y por ello tenemos que mantener la calma, pero también tenemos que mantener la precaución", ha expresado Rodríguez, quien ha anunciado que se va a mantener el nivel 2 de emergencia "hasta que no pasen las lluvias de este fin de semana".
Esto supondrá que no se permitirá el retorno a sus casas de los vecinos desalojados "mientras no pase el temporal más fuerte que se espera" para este sábado por la noche. El domingo habrá una nueva reunión de la Junta Local de Seguridad y se valorarán nuevas medidas y el retorno de vecinos.
A este respecto, ha establecido una "excepción" en la zona del Santiscal, donde puede que se realice un realojo en las viviendas de cotas más altas, ya que aquí se hicieron unas previsiones "extensivas" para "no tener problemas de ningún tipo y no tener que lamentar nada". "Como era demasiado extensiva en la urbanización del Santiscal, vamos a tener una reunión para decidir qué calles van a volver a ser realojadas", ha anotado, reiterando que "el resto de vecinos van a tener que esperar hasta el domingo".
Quienes siguen fuera de sus casas están hospedados en hoteles y otros espacios municipales, como el pabellón polideportivo municipal, así como en casas de amigos y familiares.
El alcalde ha aclarado que no le constan denuncias por robos en las viviendas que han tenido que ser desalojadas y que se mantiene un dispositivo de seguridad para garantizar que no se produzcan hechos delictivos como esos, por lo que ha trasladado a los afectados un mensaje de tranquilidad.
Además en zonas como el Barrio Bajo, que tiene complicaciones de acceso por tener cortado el puente de San Miguel desde hace ya dos años, y por la crecida del río, se va a establecer un dispositivo para que sus vecinos no sufran desabastecimiento, permitiendo el acceso de vehículos para suministro básico de alimentos y combustible y de emergencias.
La Delegación Municipal de Seguridad Ciudadana ha informado además del corte de tráfico en el puente de la presa de Arcos, ofreciendo como alternativa para los vehículos procedentes de El Santiscal o carretera Arcos-El Bosque la glorieta de la A-372 (antigua Venta Pajuelo) en dirección a la vía de la Central Térmica. Ahí, se va a acometer parte de la Junta de Andalucía una obra de emergencia para contener el talud que ha sufrido un desprendimiento.