Fachada Ciudad de la Justicia de Málaga. - EUROPA PRESS
MÁLAGA 17 May. (EUROPA PRESS) -
La Fiscalía de Málaga ha acusado a seis personas por formar parte de una supuesta red dedicada a preparar y distribuir desde la provincia sustancias prohibidas para uso deportivo, sobre todo anabolizantes, así como ropa falsificada. El juicio está previsto que comience este lunes en la Sección Primera de la Audiencia malagueña.
Según las conclusiones provisionales del fiscal, los procesados supuestamente tenían una organización "estable" y actuaban de forma "coordinada" para la preparación y suministro de estas sustancias a partir de distintos puntos de distribución, ubicados en la localidad malagueña de Benalmádena, así como Manises (Valencia) y Palma del Río (Córdoba).
Además, la acusación pública sostiene en su escrito, al que ha tenido acceso Europa Press, que dos de los procesados, al parecer, publicitaron y comercializaron a través de perfiles de una red social y de una web, asociados a sus números de teléfono, ropa y otros efectos "simulando que correspondían con marcas registradas".
Según el relato fiscal, supuestamente, estos adquirían sustancias procedentes de otros países, o los productos para la fabricación, y lo envasaban desde un domicilio en Benalmádena para posteriormente su distribución a través de empresas de paquetería tanto a otros acusados como a consumidores finales. Además, señala que desarrollaron una marca como un medicamento "ilícito".
También recibieron pagos en dos cuentas, desde donde se efectuaban reintegros de cantidades supuestamente para la compra de criptodivisas en varias empresas intermediarias y se hacían transferencias a países de donde recibían las sustancias, de forma recurrente a Paraguay, según consta en el escrito inicial del ministerio fiscal.
Según esta acusación, otro procesado supuestamente se dedicaba a la distribución y venta en Palma del Río, tras recibir paquetes de los anteriores con medicamentos "ilícitos", para lo que se valía de su posición de director de un equipo de culturismo. Ocurría lo mismo, dice el fiscal, con otro acusado que lo hacía a través de un gimnasio en la provincia de Valencia, donde era preparador físico.
En los registros realizados, los investigadores intervinieron numerosos medicamentos y sustancias, útiles como jeringuillas o viales; además de un monedero de criptomonedas, USB, ordenadores y anotaciones. También se intervinieron cajas con zapatillas, jerseys, chaquetas, sudaderas y demás productos de ropa falsificada, ya que aparentaban ser de marcas reconocidas.
Al respecto, la Agencia Española del Medicamento señala en un informe que muchas de las sustancias están prohibidas en competiciones deportivas, mientras que la Comisión Antidopaje indica que constituyen en su mayoría esteroides anabolizantes y los forenses advierten de los "efectos adversos". En cuanto a las marcas de ropa, algunas han renunciado a pedir responsabilidad y otras sí reclaman por los perjuicios producidos.
Por estos hechos, se acusa a todos los procesados por los delitos contra la salud pública e integración de grupo criminal; mientras que a los dos principales procesados se les achaca además otros dos delitos, como son el de contra la propiedad industria y el de blanqueo de capitales. Estos se enfrenta a una petición de diez años y nueve meses de cárcel cada uno.