MÁLAGA 19 May. (EUROPA PRESS) -
Los cuatro hombres extranjeros a los que se les intervino un arsenal de armas, algunas catalogadas de guerra, en varios registros y que además fueron acusados de traficar con drogas han mostrado este jueves su conformidad con la acusación realizada por el ministerio público, que ha rebajado la pena solicitada para cada uno, por lo que no ha sido necesario continuar el juicio.
El fiscal consideró en sus conclusiones que los procesados habrían participado "en la organización del alijo de sustancias estupefacientes realizando labores de logística, contacto con proveedores, control, organización, así como en la constitución del arsenal de armas y municiones que fueron intervenidas en tres registros".
Así, inicialmente la acusación pública solicitaba en total 65 años de prisión. Tras el acuerdo, uno de ellos ha aceptado una pena de tres años de prisión por un delito de tenencia ilícita de armas y 21 meses por falsedad, mientras que a otro procesado se le ha impuesto tres años de cárcel por un delito contra la salud pública, según han informado fuentes de las defensas.
Asimismo, otro acusado se ha conformado con tres años de cárcel por un delito contra la salud, dos años por tenencia ilícita de armas y seis meses por falsedad, según han precisado las mismas fuentes, quienes han precisado que al cuarto procesado en la causa se le ha impuesto dos años por tenencia de armas y 19 meses por tráfico de drogas.
Según el escrito inicial de la acusación pública, los tres registros tuvieron lugar el mismo día de julio de 2007. El primero fue de madrugada en concreto en un chalet de Coín (Málaga), en el que se hallaron armas, como una pistola semiautomática provista de dos cargadores, que tiene la consideración de arma de guerra; así como documentos de identidad franceses manipulados por un acusado.
El mismo día por la tarde se practicó otro registro en otro domicilio, en este caso en un domicilio de la urbanización Arenal de Marbella (Málaga), incautándose los agentes de 49 sacos de arpillera con 1.481 kilos de hachís, dos pistolas y 15 cartuchos. El tercer registro fue en Benahavís, donde se encontraron varios pasamontañas y dos permisos de conducir a nombre de otra persona.
Algunos de los investigadores de la Udyco fueron citados en sus domicilios particulares para acudir como testigos a este juicio, lo que dio lugar a las críticas de sindicatos policiales por haber datos personales en el procedimiento, denunciando la situación "dramática" que han vivido estos agentes. Además, este jueves han anunciado la posibilidad de iniciar acciones judiciales.