El arzobispo de Granada, Jose María Gil Tamayo; el delegado episcopal de Cáritas Granada, Alfonso Marín; y la directora de Cáritas Granada, Luisa María maeso, han presentado la Memoria Anual de Actividades de Cáritas Granada. - ARZOBISPADO DE GRANADA
GRANADA, 19 May. (EUROPA PRESS) -
El arzobispo de Granada, José María Gil Tamayo, ha opinado este martes que "ningún pacto" debe condicionar las ayudas a los más necesitados en Andalucía, incidiendo en que "no puede haber ciudadanos de primera y de segunda".
Gil Tamayo, que ha presentado la Memoria Anual de Actividades de Cáritas Granada, se ha pronunciado de este modo tras los resultados de las pasadas elecciones andaluzas, en las que el PP-A se ha quedado a dos escaños de la mayoría absoluta abriendo ello la posibilidad a un posible pacto con Vox.
El arzobispo granadino ha confiado en que "no disminuyan las ayudas de acción social por parte del Gobierno de la región", incidiendo en que "ningún pacto puede condicionar la ayuda a los más necesitados porque si hay algo que está en la acción política --ha dicho-- es el bienestar de los ciudadanos en libertad y en progreso".
Junto a ello ha hecho un llamamiento a la sociedad para que se dé "cuenta" de que "no puede haber ciudadanos de primera y de segunda a estas alturas, ni en nuestra región, ni en nuestra España, ni en nuestra Europa".
"Cáritas trabaja por la justicia, por la caridad que supone el respeto a los derechos fundamentales, que no son derechos otorgados sino que nacen de la propia realidad de la dignidad de la persona sea de la raza que sea; sobre todo de aquellos que son fundamentales para su subsistencia", ha expuesto.
REGULARIZACIÓN DE INMIGRANTES
Durante la presentación de la memoria de Cáritas, Gil Tamayo también se ha referido a la realidad de la inmigración, sin la cual, ha recalcado, "es muy difícil sostener el sector primario en nuestra región".
Se ha mostrado, de hecho, partidario de la regularización bajo el convencimiento de que el "interés nacional lleva consigo la atención a estas personas para que en legalidad puedan contribuir y puedan ser beneficiarios de unos servicios a los que ellos ayudan con su trabajo".
Ha hecho hincapié en que la inmigración "contribuye al desarrollo de nuestra región" y sin su presencia sería "imposible" sacar adelante sectores como el del campo o la construcción.
"Lógicamente tenemos que ayudar, tenemos que regularizar por un deber de justicia (...), porque contribuyen al desarrollo de nuestra región y, aparte de eso, para un cristiano están los valores del Evangelio que pasan por encima de ideologías que van y vienen", ha advertido.