Archivo - Imagen de archivo de la inauguración de un monolito en recuerdo de María Teresa Fernández en Motril (Granada) - AYUNTAMIENTO DE MOTRIL - Archivo
GRANADA 17 Mar. (EUROPA PRESS) -
La familia de María Teresa, la joven que desapareció el 18 de agosto de 2000 en una céntrica calle de Motril, en la costa de Granada, cuando se dirigía a encontrarse con un grupo de amigos, ha pedido más medios para su búsqueda tras el éxito de la investigación desarrollada por la Guardia Civil hasta poner ante la justicia a los presuntos autores de la desaparición y muerte de Francisca Cadenas en Hornachos (Badajoz).
En declaraciones a Canal Sur Televisión, recogidas por Europa Press, la madre de la joven motrileña, Teresa Martín, ha indicado que de su hija "no ha aparecido nada" y ha lamentado que quienes "más" la han buscado han sido las personas de su entorno. "Un hijo duele mucho" y por ello "hay que buscar hasta la muerte", ha indicado.
Ha advertido a las familias de desaparecidos de los "anónimos" que llegan tras un caso de estas características y les ha recomendado que "jamás escuchen a videntes".
Por su parte, Mercedes Fernández, la hermana de María Teresa, ha indicado que ha habido "varios equipos trabajando en el caso" en relación con las tareas que han venido desarrollando desde la Policía Nacional si bien, "como es bien sabido por todos, no han dado resultados".
"La justicia y el Estado tienen una deuda con nosotros hasta que no nos la devuelvan", ha aseverado Fernández para quien "hay desaparecidos de primera y de segunda" en tanto a "algunos se les da menos eco en los medios de comunicación" y a "otros se les ponen menos medios de búsqueda" si bien "todos, sean de donde sean, tienen derecho a que los busquen y los devuelvan a sus familias".
Ha incidido en la petición de un estatuto de las personas desaparecidas en línea con la demanda que hace al respecto la Fundación Quién Sabe Dónde Global pues en un caso de estas características "la familia no sabe por dónde tiene que tirar" ni "a qué puertas llamar".
Se trata de que se "ampare a la persona desaparecida, que, aunque no esté, tiene unos derechos" así como de dar cobertura a los familiares en momentos en que "legalmente hay muchas lagunas" con "problemas" como los que pueden surgir con Hacienda, ha expuesto también la hermana de María Teresa, que desapareció cuando tenía 18 años cuando iba a encontrarse con unos amigos para posteriormente trasladarse hasta el recinto ferial, ubicado a unos dos kilómetros del centro de Motril.
La familia ha comentado en alguna ocasión que la resolución de casos como el de Francisca Cadenas suponen una "ventana" la esperanza para "todos los desaparecidos".
Desde un primer momento, los padres descartaron la posibilidad de que María Teresa se escapara de casa porque no encuentran razones para ello. A parte de pistas que finalmente no llevaron a nada, apenas se sabe que la joven mandó un mensaje corto al móvil de su novio que decía: "puede que tarde pero voy, espérame".
Cuando se cumplieron 15 años de la desaparición, los padres solicitaron al Juzgado de Primera Instancia e Instrucción de Motril los trámites para declararla como fallecida por cuestiones administrativas al objeto también de "evitar futuros problemas con la herencia" a las otras dos hijas del matrimonio, según informaron en su día.
A finales de marzo de 2025 la familia anunció que pediría en sede policial un careo entre Tony Alexander King, condenado por los asesinatos de las jóvenes malagueñas Rocío Wanninkhof y Sonia Carabantes, y Robert Graham, a quien el primero habría responsabilizado de haber asesinado a la adolescente granadina.