Juicio en Sevilla por la muerte violenta de la hija de Juana Vargas
EUROPA PRESS
Actualizado: lunes, 6 noviembre 2017 15:15

La Fiscalía dice que el encausado, para quien reclama 31 años de cárcel, "la mató con saña" y actuó de modo "inhumano"

SEVILLA, 6 Nov. (EUROPA PRESS) -

Manuel R.M., el hombre acusado de asesinar de 40 puñaladas en diciembre de 2015 en la localidad sevillana de Lebrija a su expareja, la hija menor de la cantaora flamenca Juana Vargas, ha pedido este lunes "perdón" a la familia de la víctima y ha asegurado estar "muy arrepentido" por lo sucedido.

Durante la quinta sesión del juicio con jurado popular que se está celebrando en la Audiencia Provincial de Sevilla, el acusado ha hecho así uso de su derecho a la última palabra después de que la Fiscalía, las acusaciones que ejercen la familia de la fallecida y la Junta y la defensa del imputado hayan expuesto sus informes finales.

En este sentido, tanto el Ministerio Público como las dos acusaciones solicitan para el acusado 25 años de cárcel por un delito de asesinato; tres años por un delito de maltrato habitual; dos años de cárcel por un delito de allanamiento de morada, y un año de prisión por un delito de quebrantamiento de medida cautelar.

La pasada semana, cabe recordarlo, la Fiscalía modificó su escrito de conclusiones provisionales en el sentido de precisar que las puñaladas mortales propinadas por el acusado a la víctima no tuvieron lugar en el interior de su vivienda, sino en la calle, tal y como determinaron los médicos forenses que practicaron la autopsia al cadáver.

Frente a las peticiones de las acusaciones, la abogada del acusado ha solicitado que se le condene por un delito de homicidio y no de asesinato con tres atenuantes, como son las de actuar bajo los efectos de las drogas; arrebato u obcecación, pues actuó movido por los "celos", y confesión, ya que se habría entregado a la Policía tras cometer el crimen.

En su informe final, la Fiscalía ha defendido que el imputado ha cometido un delito de asesinato y no de homicidio "porque hay alevosía y ensañamiento", ya que "hubo un ataque súbito e inesperado" y el acusado, al propinarle 40 puñaladas, le causó un "dolor innecesario". "Se ensañó con ella, sólo dos de las puñaladas eran mortales, el resto eran gratuitas, no eran necesarias", ha precisado.

VERSIÓN "INCREÍBLE" DEL ACUSADO

Al hilo, se ha opuesto a las tres atenuantes alegadas por la defensa, y sobre el arrebato u obcecación ha dicho que "los celos no pueden justificar ninguna atenuación, porque si lo hiciéramos estaríamos justificando el 100 por cien de los crímenes machistas" que se producen en España.

La fiscal, que ha tachado la versión dada por el acusado en el juicio de "totalmente increíble", también se ha opuesto a la atenuante de confesión porque "no ha colaborado en absoluto con la justicia" y "lo único que ha hecho es mentir desde el principio hasta el final". "Ni se ha arrepentido, ni ha confesado ni ha pedido perdón" a los dos hijos menores que tenía en común con su exmujer, ha afirmado.

Asimismo, ha considerado "absolutamente falsa" la versión dada por el acusado según la cual fue ella quien le atacó con el cuchillo, pues la víctima "no empuñó el cuchillo en ningún momento" y además "no tuvo ninguna posibilidad de huir", de forma que "la única posibilidad que le quedó" fue saltar por el balcón de su vivienda hasta la calle, donde el acusado "la acribilló a cuchilladas".

"LA MATÓ CON SAÑA"

"La mató con saña y le dio 40 puñaladas para hacerle sufrir, actuó de modo inhumano, y tras apuñalarla se quedó allí mirando lo que había hecho o esperando a que ella muriera delante de él (...), cuánta crueldad con la madre de sus dos hijos", ha expresado la representante del Ministerio Público.

De su lado, las acusaciones que ejercen la familia de la víctima y la Junta de Andalucía se han adherido a lo dicho por la Fiscalía y han resaltado el "trato machista" que el acusado otorgó a la víctima tanto durante el matrimonio como tras la separación, que derivó en su muerte en diciembre de 2015.

La fallecida "experimentó el máximo nivel de dolor y agonía, murió ahogada en su propia sangre", ha aseverado la letrada de la Junta, que ha criticado duramente que la abogada del acusado hable de "crimen pasional". "Es un asesinato machista pero no un asesinato pasional, como sociedad no podemos permitir que se hable de crimen pasional", ha aseverado.

"MENTE MACHISTA Y ENFERMA"

En su informe final, la abogada del acusado ha querido dejar claro que al hablar de "crimen pasional" no trata de justificar lo que ocurrió y ha defendido que el crimen "no estaba premeditado, no era una emboscada, y no ha habido ensañamiento ni alevosía".

En cuanto a la alevosía, ha afirmado que la víctima "tenía las zapatillas de deporte puestas" cuando ocurrieron los hechos y "no estaba dormida, sino esperando a Manuel", de forma que "no fue un ataque por sorpresa y fue todo fruto del arrebato y de la locura" del acusado. "Ocurrió en la calle porque no fue nada premeditado, sino fruto de una mente machista y enferma", ha argumentado.

Respecto al ensañamiento, ha defendido que no concurre en este caso porque "no eran puñaladas, sino picotazos" y su patrocinado "tenía intención de matar a la víctima, pero como la primera puñalada no fue la certera, siguió" acometiendo a la fallecida, "que no se queda quieta, se estaba defendiendo".

"Fue una lucha entre los dos donde ella intentaba defenderse y él descargaba ciegamente la ira que tenía", ha subrayado la letrada.

Una vez presentados los informes finales por las partes, la magistrada presidente del juicio con jurado entregará este martes el objeto del veredicto al jurado, que se retirará a deliberar antes de emitir su veredicto.

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