La ONG Human Rights Watch (HRW) ha denunciado el lanzamiento de barriles explosivos por parte del régimen sirio en barrios habitados por civiles en Alepo que podrían haber causado la muerte de 150 personas, a pesar de que Naciones Unidas haya prohibido en una resolución el uso indiscriminado de este tipo de bombas en áreas densamente pobladas.