El Ministerio del Interior afirma que España "no puede imponer" a Marruecos que deje pasar a los ciudadanos de países subsaharianos hasta las oficinas de asilo situadas en las fronteras de Ceuta y Melilla, pues es una cuestión de un "tercer Estado" que "trasciende su soberanía" y la competencia para negociar algo así es de la Unión Europea.