Las personas mayores que viven solas y reciben una intensificación de la ayuda a domicilio tienen un 25% menos riesgo de ingresar en un centro que aquellas que no cuentan con un aumento de horas de apoyo, según el proyecto de investigación 'Vivir Mejor en Casa', desarrollado por la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG) y la Confederación Española de Organizaciones de Mayores (CEOMA).