El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, se ha mostrado "alarmado" este miércoles por el ataque perpetrado por el Ejército de Birmania a principios de esta semana que ha matado a más de 30 personas y herido a medio centenar durante una vigilia budista en el centro del país, y ha llamado a "poner fin a la violencia" y a "buscar un camino inclusivo hacia una solución pacífica".