El Gobierno de Reino Unido ha anunciado en las últimas horas de este miércoles que los migrantes a los que conceda asilo "ya no tendrán automáticamente derecho a la residencia y a la reagrupación familiar", como parte de una estrategia con la que Londres pretende reducir un supuesto "efecto llamada" a la llegada de pateras y otras pequeñas embarcaciones a las costas británicas.