Cerca de 140 obispos, arzobispos y abades han firmado una carta abierta dirigida al Gobierno y al Parlamento italianos en la que aseguran que no se van a "resignar" a la perspectiva que plantea el Plan Estratégico Nacional para las Áreas Internas --la Italia vaciada-- que, según los prelados, es "una invitación a contribuir al suicidio asistido en estos territorios".