El Tribunal Supremo de Brasil (STF, por sus siglas en portugués) ha mostrado este miércoles su "solidaridad" con el juez Alexandre de Moraes, que instruye el proceso judicial contra el expresidente brasileño Jair Bolsonaro (2019-2023) por intento de golpe de Estado, y ha defendido sus decisiones tras las nuevas sanciones impuestas por Estados Unidos, alegando que el enjuiciamiento de delitos como ese son "competencia exclusiva" de la Justicia brasileña.