La Sección Sexta de la Audiencia Provincial de A Coruña, con sede en Santiago de Compostela, ha condenado a un empresario a tres años de cárcel y al pago de una multa de 2.400 euros por garantizar a siete inversores una rentabilidad de capital muy superior a la que ofertaba cualquier entidad bancaria en 2017 y, una vez que le confiaban su dinero, estafarlos.