Comienza en Málaga la creación de un banco de datos de ADN con los familiares de los fusilados en San Rafael

Actualizado: domingo, 20 septiembre 2009 15:50

Las muestras se recogerán y almacenarán para ver si en un futuro pueden identificarse los cadáveres

MÁLAGA, 20 Sep. (EUROPA PRESS) -

La recogida de muestras para la creación de un banco de datos de ADN, por parte de los profesores del departamento de Medicina Legal de la Universidad de Málaga (UMA), comenzó hace unos días ha realizarse en los familiares vivos más próximos a los fusilados en el cementerio de San Rafael de la capital, con el objetivo de intentar en un futuro identificar los restos de los fallecidos.

La recogida de datos se realiza dos días a la semana, pudiendo atenderse en cada una a 18 familias. Una vez terminado el proceso, se iniciará la recogida de muestras de las exhumaciones y se continuará con la recuperación de los cuerpos, según informó a Europa Press el vocal de la Asociación Contra el Silencio y el Olvido y por la Recuperación de la Memoria Histórica de Málaga, Antonio Somoza.

No obstante, Somoza señaló que "las pruebas del ADN no son mágicas, sobre todo cuando se habla de tantas personas, en las condiciones en las que se han conservando, y teniendo en cuenta la utilización masiva de cal que deteriora los enterramientos", por lo que destacó que el proceso resulta "bastante complicado".

La Asociación, de las más grandes de España, cuenta con más de 300 afiliados, que representan a más de 300 familias, "por lo que hablamos de unos 4.500 nombres", apostilló.

A la vez que se han desarrollado los trabajos de exhumación, también se ha llevado a cabo la investigación histórica en archivos de distintos tipos, elaborada principalmente por miembros de la Asociación, según afirmó Soroza, que lamentó que "hay fusilados que no tienen a nadie que les reclamen, porque muchos eran jóvenes que no tenían familia, ni hijos y que ya no tienen descendencia".

El vocal de la Asociación Contra el Silencio y el Olvido y por la Recuperación de la Memoria Histórica de Málaga resaltó que la identificación con el ADN es "imposible hacerla con las técnicas de ahora", aunque "no sabemos cómo estará la técnica dentro de algunos años", precisó.

TRABAJOS

Con estos trabajos se llegará a la penúltima de las fases del proyecto que culminará con la creación de un sarcófago de hormigón en el solar del cementerio de San Rafael, donde permanecerán los cuerpos de los no identificados en cajas numeradas.

El sarcófago, que espera estar construido en un año, permanecerá cerrado y no tendrá fácil acceso para "asegurar que no entre nadie", a la vez que "se garantiza la recuperación de los cuerpos si se logra su identificación".

Además, encima del sarcófago se elevará un monumento en memoria de los fusilados con todos los nombres que están disponibles. "Algunos estarán allí y otros no, porque es imposible saber, ya que tenemos más nombres que cuerpos", aseveró Somoza.

En relación con la identificación de los cuerpos, el vocal apuntó que "es un rompecabezas terrible pero estamos intentado hacerlo con el mayor rigor posible", por lo que agregó que en la tapia "se pondrán los nombres de los fusilados que tenemos constancia".

Asimismo, Somoza explicó que están tratando de abrir un pequeño edificio de interpretación cerca del sarcófago. "Será un pequeño museo con las cosas que se hayan recuperado y se explicará todo lo que pasó allí", expresó, al tiempo que subrayó que "lo que se pretende es que sea un lugar de memoria".

PROYECTO

El proyecto que se desarrolla desde hace tres años, se inició con la delimitación de las fosas, con el objetivo de averiguar dónde estaban y cuántas eran. Le siguió la exhumación, la recogida de ADN para realizar un banco de datos tanto de los familiares vivos como de los cuerpos y se terminará con el sarcófago de hormigón que albergará los restos.

La delimitación de las fosas fue elaborada por el Instituto Geofísico de la Universidad de Granada y las tareas de exhumación de los restos, que aún continúan, se desarrolla por un convenio de colaboración entre la Junta de Andalucía, el Ayuntamiento de Málaga, el Gobierno central y la Universidad de Málaga.

En este sentido, Somoza aseguró que con la tarea de exhumación se está descubriendo, entre otras cosas, la práctica de los fusilamientos en los distintos momentos, información del material así como del modelo de las fosas.