Dinero y objetos incautados al desmantelar un grupo criminal que robó al dueño de una joyería. - GUARDIA CIVIL DE CÁDIZ
CÁDIZ 30 Ene. (EUROPA PRESS) -
La Guardia Civil de Cádiz ha detenido a cinco personas como presuntos integrantes de una organización criminal responsable del atraco el pasado mes de julio en Arcos de la Frontera a un fabricante de joyas a quien previamente le habían colocado una baliza GPS en su vehículo para seguirle y así cometer el robo de joyas valoradas en más de 300.000 euros.
En una nota, la Guardia Civil ha indicado que los hechos tuvieron lugar durante la tarde del 9 de julio de 2025, cuando el joyero fue asaltado violentamente frente a un establecimiento en Arcos de la Frontera (Cádiz), propinándole numerosos golpes hasta arrebatarle el maletín en el que portaba las joyas.
El grupo había realizado una minuciosa planificación para seleccionar a la víctima, un fabricante de joyas cordobés que era comercial de sus propios productos.
Los guardias civiles encargados de la investigación constataron que los autores tenían estudiados los movimientos de la víctima gracias a una baliza GPS colocada en los bajos de su vehículo, con la que realizaban un seguimiento remoto de sus desplazamientos.
Tras cometer el atraco, los autores huyeron en un vehículo que previamente también habían robado y falsificado las placas de matrícula. Al verse perseguidos por las patrullas de la Guardia Civil abandonaron el vehículo y huyeron a pie.
Una vez recabada toda la información, se pudo constatar que los autores formaban una organización criminal asentada en una barriada de Sevilla capital. Desde esa zona se desplazaban para cometer los atracos y posteriormente regresaban allí, donde contaban con varios inmuebles para ocultar los objetos robados y planificar nuevos asaltos.
Dos de sus miembros, con numerosos antecedentes policiales, eran los encargados de ejecutar los atracos. Un tercer integrante se ocupaba de la custodia, ocultación y posible venta de los efectos sustraídos, además de colaborar en las labores de vigilancia y protección del grupo. El último escalafón se encargaba de proporcionar los medios técnicos para el seguimiento de las posibles víctimas, con móviles y aplicaciones de localización.
En uno de los registros practicados se localizó en un domicilio una estancia habilitada como santuario de santería, donde los detenidos realizaban rituales para solicitar protección ante los atracos que iban a cometer o para agradecer el éxito obtenido por sus robos. En el mismo registro se halló un ejemplar de caimán mantenido en cautividad, que ya ha sido entregado a las autoridades competentes.
A los detenidos se les imputan los delitos de robo con violencia e intimidación, lesiones, contra la intimidad por la colocación del dispositivo de seguimiento, robo y hurto de uso de vehículo, falsificación de documento público y pertenencia a organización criminal.
La operación, de nombre 'Qurtuba', ha sido llevada a cabo por el Equipo de Delitos contra el Patrimonio de Policía Judicial de la Guardia Civil en Cádiz y dirigida por el Juzgado de Primera Instancia e instrucción número 2 de Arcos de la Frontera de Cádiz.