El CABD desarrolla una herramienta para estudiar en detalle programas genéticos en órganos específicos

Una empleada sostiene una probeta
Una empleada sostiene una probeta - EUROPA PRESS/C. de Luca. POOL - Europa Press
Europa Press Andalucía
Publicado: lunes, 14 febrero 2022 11:26

SEVILLA 14 Feb. (EUROPA PRESS) -

Investigadores del Centro Andaluz de Biología del Desarrollo (CABD) han publicado un estudio en la revista 'Frontiers in Cell and Developmental Biology' en el que señalan el desarrollo de una herramienta genética que facilita la generación de peces cebra para realizar estudios de expresión de genes con detalle en tejidos específicos.

Hasta ahora, se ha utilizado la técnica 'Translating Ribosome Affinity Purification' (TRAP), que supone una "gran ventaja" para realizar análisis específicos de tejidos y ha sido utilizada en varios organismos como el pez cebra ('Danio rerio') la mosca de la fruta ('Drosophila melanogaster') o el ratón ('Mus musculus'), según un comunicado emitido este lunes por CSIC.

Sin embargo, para cada tipo de análisis es necesario crear un animal que contenga los ribosomas marcados con GFP, una molécula fluorescente, en el tejido objetivo. "Esto supone una dificultad ya que la generación de este tipo de organismos es compleja y costosa en términos de tiempo y económicos", ha declarado CSIC en la nota de prensa. En este trabajo han desarrollado dos estrategias diferentes para facilitar la generación de peces cebra que sean aptos para el análisis TRAP. Ambas se basan en la introducción de la secuencia del ribosoma-GFP en el ADN, pero con algunas diferencias.

Según el comunicado, la primera herramienta, denominada 'trap-TRAP', permite la generación aleatoria de un número indefinido de peces diferentes aptos para el análisis TRAP. Para ello, la secuencia del ribosoma-GFP se introduce aleatoriamente en el ADN. En lugar de dirigir su activación a un tejido específico se le añade un elemento que le permite imitar la dinámica de activación de los genes cercanos. "Por ejemplo, si se inserta cerca de un gen específico de neuronas puede copiar su comportamiento dando lugar a neuronas con ribosomas fluorescentes", ha explicado CSIC.

"Para probar esta herramienta desarrollamos un estudio piloto en el cual conseguimos obtener 53 líneas de peces con expresión ribosoma-GFP diferente, de los cuales 33 mostraban una expresión en tejidos muy específicos, ha comentado el investigador principal del estudio Juan Ramón Martínez Morales. "Gracias a este estudio demostramos que con esta herramienta es posible generar líneas distintas de peces de una manera rápida, fácil y más económica", ha apuntado, añadiendo que, "además, también sería posible adaptar esta tecnología a otros organismos modelo".

En la segunda estrategia, según ha señalado CSIC, utilizan una herramienta ya existente que permite controlar la expresión de genes en tejidos concretos, denominada 'Gal4/uas'. Este sistema se basa en dos tipos diferentes de peces; los peces UAS contienen la secuencia ribosoma-GFP mientras que los peces Gal4 tienen la capacidad de activar la expresión de la secuencia contenida en el pez UAS en tejidos concretos.

"Para que esto ocurra solo hace falta cruzar los dos tipos de peces para que en la descendencia ambos elementos coincidan", ha señalado Martínez, subrayando que," esta manera un mismo pez UAS ribosoma-GFP puede cruzarse con distintos peces Gal4 dando lugar a expresión en distintos tejidos". "La combinación del sistema Gal4/uas y la tecnología TRAP ya fue probada en 'Drosophila' y nosotros lo hemos adaptado al pez cebra", ha concluido el investigador del CABD.

En definitiva, según CSIC, estas herramientas genéticas abren un abanico de opciones para el estudio detallado de "multitud" de genes y sus funciones en diversos tejidos de un organismo vivo. Ambas son recursos de "gran utilidad" para toda la comunidad científica de investigadores en peces cebra, tanto en biología del desarrollo, fisiología, toxicología o biomedicina siendo posible su aplicación también en otros organismos modelo.

UNA HISTORIA SOBRE GENES CONTADA DESDE EL PRINCIPIO

El coautor del estudio Jorge Corbacho ha explicado que "la información genética de un individuo se encuentra almacenada en el ADN, moléculas que podemos imaginar como cadenas, compuestas de cuatro tipos de eslabones simbolizados con las letras A, C, T y G", añadiendo que "la información genética está codificada como una secuencia de esos cuatro eslabones".

Asimismo, ha apuntado que "casi todas las células de un organismo poseen copias idénticas de las mismas cadenas de ADN, pero sin embargo, no en todas se utiliza la misma porción de información", destacando que "según las necesidades o los procesos en los que se vea involucrada una célula, ésta requerirá que ciertos fragmentos de ADN, conocidos como genes, se activen y ejerzan su función".

El coautor ha explicado que para que los genes ejerzan su función es necesario que se dé una sucesión de eventos; generalmente, primero, la secuencia contenida en ellos es copiada en otro tipo de moléculas, conocidas como ARN. Las moléculas de ARN son más pequeñas y transportan la secuencia fuera del núcleo de la célula. Allí, puede dar lugar a la formación de proteínas gracias a la labor de unas máquinas celulares llamadas ribosomas. Los ribosomas leen las "instrucciones" contenidas en el ARN y a partir de ellas fabrican las proteínas.

"Las proteínas son las que en última instancia se encargan de realizar diversas funciones, como fabricar y mantener tejidos, llevar a cabo reacciones químicas; transportar sustancias o incluso permitir el movimiento de nuestros músculos", ha enunciado el investigador.

"Normalmente hacemos referencia al conjunto de genes activos en un tejido o tipo de célula en un momento concreto, y para poder identificarlos, existe una técnica que consiste en aislar las moléculas de ARN presentes en la célula y analizar sus secuencias", ha explicado Corbacho, añadiendo que "como éstas son copias de los genes activos, esta técnica, denominada secuenciación de ARN o RNA seq, puede proporcionarnos esta información".

"Estudiar la expresión de genes nos informa sobre los procesos que se están llevando a cabo en las células o tejidos, comprender más acerca de las bases moleculares de diversas enfermedades o entender el efecto que está teniendo la aplicación de un medicamento, entre otros", ha destacado el investigador, señalando algunas limitaciones como que "a veces queremos estudiar tejidos pequeños o que se encuentran muy unidos a otros, y en esos casos, separar el tejido objetivo manualmente puede ser muy complicado, existiendo además el riesgo de mezclarlo con los adyacentes".

"Existen algunos métodos que utilizan máquinas para aislar las células en las que estamos interesados, pero normalmente estos métodos implican procesos que pueden estresarlas y alterar su perfil de expresión de genes", ha argumentado.

"Como alternativa, se desarrolló otra técnica conocida como TRAP, que se basa en la obtención de ARN a partir de la purificación de ribosomas" ha apostillado Corbacho. "Para poder ejercer su función, los ribosomas deben unirse al ARN, por lo que si conseguimos aislar los ribosomas podemos obtener las moléculas de ARN unidas a ellos", ha finalizado.

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