SEVILLA 6 Abr. (EUROPA PRESS) -
Los regantes de la Cuenca del Guadalquivir confían en que para la próxima campaña de riego la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) conceda una dotación de 6.000 metros cúbicos por hectárea, volviendo a las cifras de 2017 tras ocho años de restricciones. La comisión de desembalse en la que se abordará la propuesta de dotación para la campaña de 2026 está prevista para este viernes 10 de abril. En abril de 2025, los embalses de la cuenca estaban al 59,56% --4.783 hm3--. En este momento, están al 85,9% --6.900 hm3--, según los datos del Ministerio de Transición Ecológica.
En declaraciones a Europa Press, Pedro Parias, secretario general de la Asociación de Comunidades de Regantes de Andalucía (Feragua), se muestra confiado en que no haya limitación alguna ya para regar y, por tanto, la CHG dé el visto bueno a 6.000 metros cúbicos por hectárea frente a los 5.500 de 2025, aunque "vamos a intentar" no hacer uso de toda la cantidad mediante un llamamiento a los agricultores para que hagan un "uso eficiente" de los recursos.
Parias apostilla, no obstante, que, desde hace ya dos semanas, hay zonas de la cuenca en los que se ha hecho necesario comenzar con pequeños riegos, ya que las lluvias no han vuelto a hacer acto de presencia después del tren de borrascas del pasado mes de febrero que llenó los embalses y pantanos. Para estas dotaciones máximas por agricultor, Feragua asegura que el desembalse será previsiblemente superior a los 1.200 hectómetros cúbicos para una campaña que se extiende desde el 1 de mayo al 30 de septiembre.
Feragua repasa los ocho años de restricciones. En 2018, la dotación para riego fue de 5.000 metros cúbicos por hectáreas; en 2019, 5.400; en 2020, 4.860; en 2021, 2.800; en el 22 y el 23, las restricciones fueron severas, con 1.750 y 700 metros cúbicos por hectárea que llevó a los arroceros, por ejemplo, a no sembrar. Ya en 2024 comenzó la recuperación y se volvió a los 4.000 metros cúbicos y en 2025, a los 5.500.
"El encuentro --en alusión a la comisión de desembalse-- se produce en un contexto especialmente favorable desde el punto de vista hídrico tras las intensas lluvias registradas en los primeros meses del año, que han permitido una notable recuperación de los embalses en prácticamente todos los sistemas de la cuenca. Este escenario abre la puerta a una campaña marcada por la normalización de las dotaciones después de años de restricciones", insiste Feragua.
"Por fin --apostilla--, una campaña de normalidad en las dotaciones, sin restricción alguna en todos los sistemas de explotación. Y con el firme compromiso de los regantes de hacer el uso más eficiente del recurso disponible, porque sabemos que las sequías volverán".